El ala más dura de la Reserva Federal de Estados Unidos aprovechó la víspera del discurso de su presidente, Jerome Powell, para instar al banco central a que comience a reducir unas compras de bonos que, en su opinión, se han vuelto ineficaces e, incluso, perjudiciales.

En este sentido, Robert Kaplan, presidente de la Reserva Federal de Dallas, comentó que la economía de Estados Unidos sigue en camino a que el banco central empiece a reducir sus masivas compras mensuales de 120,000 millones de dólares en bonos a partir de octubre o poco después. Además que minimizó el impacto de la variante Delta del Covid-19.

“Basado en todo lo que estoy viendo, no veo nada en este momento que me haga cambiar materialmente mi perspectiva”, comentó Kaplan en una entrevista con la cadena CNBC.

“Con base en todo eso, seguiría siendo mi opinión que cuando lleguemos a la reunión de septiembre estaremos bien servidos para anunciar un plan para ajustar las compras y comenzar a ejecutar ese plan en octubre o poco después", agregó el titular de la Reserva de Dallas.

La semana pasada, Kaplan pareció más nervioso por el impacto potencial de la variante Delta en la economía, no obstante el jueves indicó que sus contactos comerciales le dicen que están “capeando”  Delta al menos tan bien como las oleadas anteriores.

Sus comentarios preceden a los que Jerome Powell comentará hoy, en donde todo indica que ofrecerá una actualización de la economía y probablemente tocará el asunto de cómo la Fed ve los riesgos contrapuestos de una mayor inflación frente a la posibilidad de que un nuevo aumento de los casos de virus frene la recuperación económica de Estados Unidos de forma significativa.

En su reunión de julio, las autoridades de la Fed acordaron que probablemente sería el momento de reducir las compras de bonos a fines de año; ante ello, la mayoría de los analistas consideran que hay poca diferencia si ese proceso se inicia en un mes determinado.

Sin embargo, el anuncio de un plan enviará una fuerte señal de que el banco central considera que los riesgos de la pandemia han disminuido lo suficiente como para empezar a reducir el apoyo extraordinario desplegado en marzo del 2020 para evitar que la economía norteamericana colapsará debido a la pandemia.

Banco central avanza

En este contexto, previo al discurso, el presidente de la Fed de San Luis, James Bullard, detalló a la CNBC que “probablemente no necesitamos las compras de activos en este momento”, repitiendo su llamado para que la Reserva Federal comience a recortar sus 120,000 millones de dólares en compras mensuales de bonos pronto y termine el programa a principios del próximo año.

El aumento de los precios de la vivienda, por ejemplo, “es una preocupación (...) No queremos ser demasiado complacientes”, agregó Bullard. “Hay cierta preocupación de que estemos haciendo más daño que ayudando”, al seguir comprando valores respaldados por hipotecas que mantienen bajos los costos de los préstamos y podrían apoyar valores de activos aún más altos.

A éstas declaraciones, se unió la presidenta de la Fed de Kansas City, Esther George, en una comparecencia separada en Fox Business, indicó que el banco central está avanzando de forma constante hacia un plan para reducir las compras de bonos.

Bullard dijo que la Fed está “uniéndose” en torno a un plan, y por su parte, George espera que haya más información después de la reunión de septiembre.