Washington, DC. La economía mexicana conseguirá un crecimiento de 4% al final del sexenio. Basta con ver la inversión fija bruta de enero para darse cuenta que sí esta llegando la inversión como no lo había hecho en años, afirmó el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa.

El funcionario aclaró que pronosticar cómo estará el desempeño de una economía dentro de cinco años es muy riesgoso y se vuelve casi una adivinanza. “Nosotros pensamos que la inversión de enero puede ser una señal significativa, y sostenemos que sí lograremos una expansión de 4% al cierre del sexenio”, reiteró.

Al término de su participación en el seminario“Lograr que el crecimiento beneficie a los pobres”, organizado por el Banco Mundial (BM), explicó que el ajuste al pronóstico de PIB que condujo la semana pasada la Secretaría de Hacienda “cubre hasta una expansión de 2.1 por ciento”.

Descartó desestimar los pronósticos del Fondo Monetario Internacional (FMI), que rebajó a 1.6% su expectativa para México. “Nosotros seguimos insistiendo en que este año se logrará una expansión de 2 por ciento”.

Sobre la estrategia que tiene la administración para apuntalar las finanzas de Petróleos Mexicanos con los recursos de los fondos de estabilización, precisó que están proponiendo cambiar el sentido de operación de los mismos para que funcionen como sucede en el resto del mundo, de forma contracíclica.

“Es la forma normal como se utilizan los fondos de estabilización en el mundo, son contracíclicos y estamos proponiendo utilizarlos en ese sentido”.

Corrupción y bajo presupuesto, anclas

Durante el seminario, el titular de las finanzas nacionales explicó que el origen del bajo desempeño que ha mantenido el PIB mexicano en las últimas décadas resulta de la baja inversión pública, de la mala planeación y de la corrupción.

Admitió que por el momento el presupuesto público es corto, y que por ello lo van a maximizar y tratarán de generar políticas públicas que incentiven la inversión.

Expuso que si se dividiera al país en función del crecimiento que logran las entidades federativas, “claramente tendríamos tres países. Los del norte, con tasas de crecimiento dinámicas; los del sur, que se expanden a la mitad de la capacidad de sus pares del norte; y los del centro, cuya dinámica es más avanzada”.

La estrategia que están impulsando es acelerar el desarrollo de las economías del sur, dirigir los proyectos de inversión a esa región del país, y aprovechar este momento en que la inflación va a la baja para elevar el nivel de riqueza de los estados de esa zona.

En el seminario también explicó que, como parte de esta estrategia para hacer menos heterogénea la dinámica de crecimiento regional, insertaron la política pública de promover que las trabajadoras domésticas sean incluidas en el sistema de seguridad social. Ahí, se están abordando al mismo tiempo dos temas: apoyo a las mujeres e impulso a la productividad.

Enfatizó que en la administración del país están asumiendo a la gente como el foco de las políticas públicas. Por ello están impulsando la calidad en la educación pública.

Cepal recorta proyección del PIB de México a 1.7% desde 2.1%

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) revisó a la baja el pronóstico de crecimiento para la economía mexicana para el 2019, con lo cual se suma a los ajustes que han hecho otros bancos, corredurías y organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, entre otros.

En diciembre, la Cepal lanzó su informe anual Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe, en el cual estimó que el Producto Interno Bruto (PIB) mexicano se expandiera 2.1% en el primer año de gobierno de Andrés Manuel López Obrador; sin embargo, ahora modificó su estimación a 1.7 por ciento.

Cabe destacar que ya en diciembre la Cepal había realizado una modificación a su expectativa de crecimiento de México para este 2019, de 2.3 a 2.1 por ciento. No obstante, dijo que habría un incremento en la demanda interna y de la inversión.

Pero en ese documento destacó que “por el contrario, el aporte de las exportaciones de bienes y servicios disminuirá debido a que se espera un menor dinamismo en la economía de Estados Unidos y una menor expansión del comercio mundial”.

Asimismo, la Cepal también actualizó su proyección de crecimiento para los países de América Latina y el Caribe, la cual pasó de 1.7 a 1.3% para este año.

“La nueva estimación para el 2019 está influida por el complejo escenario externo y las dinámicas domésticas que se han venido observando en los países de la región”, señaló la comisión.

De igual forma, proyecta una dinámica de crecimiento con intensidad diferente entre los países y las regiones, ello debido a los impactos diferenciados del contexto internacional en la economía de cada país, sino también por el comportamiento de los componentes del gasto, como el consumo y la inversión.

El organismo precisó que los principales riesgos para la región son una menor tasa de crecimiento global, el bajo dinamismo del comercio mundial, así como las condiciones financieras que enfrentan las economías emergentes. (Con información de Belén Saldívar)