El flujo de los llamados migradólares a México se incrementó en 9.9% en el 2020, fortaleza explicada por un cambio en los canales de envío de dinero, de informales a formales, entre otros

México se convirtió en el tercer mayor receptor de remesas en el año de la pandemia, el 2020, tras captar 43,000 millones de dólares, reveló el Banco Mundial (BM).

Por encima de los flujos dirigidos a México, quedó el registro de los enviados a China, que ascendieron a 60,000 millones de dólares; mientras las familias de India dejaron al país como el líder al inscribir entradas por 83,000 millones de dólares, evidenciaron expertos del organismo en el reporte titulado “Resiliencia. La crisis del Covid-19, con el foco en la migración”.

El 2020 fue el segundo año consecutivo que los tres países encabezaron a los emergentes receptores de remesas en el mundo y conservaron exactamente el mismo orden. Así, en el 2019, India ingresó 83,100 millones de dólares por esta vía; China 68,400 millones y México 38,500 millones.

Para ponderar la resiliencia de estos envíos hacia México, basta observar que el flujo de remesas hacia todos los emergentes de ingreso medio y bajo, ascendió a 540,000 millones de dólares en el 2020, una cifra que incorpora un aumento de 1.6% respecto de las entradas del año previo.

El flujo de los llamados migradólares a México se incrementó 9.9% en el mismo año, una fortaleza que es explicada por varios factores entre los que destaca un cambio en los canales de envío de dinero, de informales a formales, ante “un previsible aumento en la apertura de cuentas bancarias de los hogares receptores”.

En el reporte, los expertos del Banco Mundial subrayaron que el cierre de fronteras decretado por Estados Unidos para limitar la velocidad del contagio, limitó la posibilidad de hacer entregas de remesas en efectivo.

“Muchos municipios en México que solían recibir remesas por canales informales arrojaron aumentos en la apertura de cuentas bancarias desde el inicio de la pandemia”, consignaron.

Como “las remesas digitales se registran mejor que las remesas en efectivo, especialmente que las enviadas de mano en mano, es probable que los datos oficiales registraron más remesas”.

Otro factor detrás de la solidez en los envíos de remesas hacia México, es explicado por la resiliencia de los sectores donde se emplean los trabajadores mexicanos en Estados Unidos.

Pese al cierre de negocios en ese país por la pandemia, los segmentos donde laboran los migrantes mexicanos fueron catalogados como de carácter esencial y pudieron conservar sus empleos. Se refieren en específico al sector de alimentos y agricultura.

Apoyos fiscales

A nivel general, los expertos del BM destacaron que los apoyos extraordinarios en efectivo que recibieron trabajadores desplazados de parte del gobierno de Estados Unidos, donde laboran, fueron un factor determinante para fortalecer los envíos, pues los compartieron con sus familias de origen.

El informe muestra que, 95% de las remesas captadas en México, El Salvador, Guatemala, Honduras y Jamaica, proviene de migrantes que trabajan en Estados Unidos.

Se explica que los trabajadores desplazados hicieron un esfuerzo por aprovechar la depreciación cambiaria que se presentó en México, situación que abarató la compra de bienes, servicios y activos de sus familias.

Para el caso mexicano, el BM estima que entre enero del 2020 y abril del mismo año, el peso registró una depreciación de 29% frente al dólar; “una debilidad que atrajo los envíos de remesas”.

El BM también realizó análisis especiales para los casos de Bangladesh y Pakistán, que vieron incrementados también los flujos de remesas “por eventos idiosincrásicos como son la cancelación de la peregrinación a la Meca y los incentivos fiscales que extendió el gobierno pakistaní en julio del año pasado para atraer este tipo de recursos”.

Seguirá el alza

En el mismo reporte, los expertos del BM señalaron que ante la expectativa del crecimiento mundial para este año, se espera que los flujos de remesas a los países de ingresos bajos y medios aumente 2.6% para alcanzar 565,000 millones de dólares.

“Si bien es cierto que aumentaron los envíos de remesas por canales electrónicos ante el cierre de fronteras que se decretó para tratar de limitar el contagio del Covid-19, se cree que el tamaño real de las remesas es mayor al reportado oficialmente”.

Precisaron que “una gran cantidad de hogares encuestados en el segundo trimestre del año pasado reportaron haber recibido menos remesas desde el inicio de la pandemia. En México, 35% de las familias advirtieron de menores entradas incluso cuando el banco central registró una mayor aportación”.

“El tamaño real de las remesas que incluye los flujos enviados por canales formales e informales, podría ser mayor al reportado oficialmente, pues se desconoce el flujo de las remesas que llegan por medios informales”.

ymorales@eleconomista.com.mx