Entre los 10 mercados emergentes seleccionados, México resultó el tercer mayor receptor de capitales netos en el 2016, según información preliminar del Instituto Internacional de Finanzas (IIF).

El mayor flujo fue dirigido hacia Turquía, correspondiente a 37,000 millones de dólares, seguido por el captado por India, de 33,000 millones y los 30,000 millones que recibió México en todo el año, estimó.

En su reporte trimestral, EM´s flow tracker (localizador de capitales hacia emergentes), los analistas del Instituto evidenciaron que en el último trimestre del año, los inversionistas extranjeros se vieron atraídos por el mercado de deuda mexicana, como resultado del alza de tasas de 150 puntos base que dirigió el Banco de México.

Así, se explica la captación de capitales que inscribió el mercado de deuda de Latinoamérica, de 7,800 millones de dólares, de los que México fue el más buscado.

América Latina fue la única región emergente que registró entradas al mercado de deuda principalmente atraído hacia México (por la subida de tasas de Banxico y la buena liquidez que entre tiempos dejó el efecto Trump) .

Este comportamiento hacia los títulos de deuda de México y los mercados de la región, contrasta con las salidas de capital de extranjeros en el mercado de deuda emergente, observadas en el mismo periodo.

De hecho, el IIF reportó que diciembre se convirtió en el tercer mes consecutivo donde los inversionistas no residentes deshicieron sus posiciones en deuda emergente.

Así, registraron salidas de 33,800 millones de este tipo de títulos, un movimiento que contrasta con los 61,400 millones que en cambio atrajeron los fondos de acciones.

Riesgo para la deuda

En otro reporte, el Global Debt Monitor, los analistas del IIF advirtieron que el mayor costo del financiamiento, guiado por la tendencia de las tasas de fondeo de Estados Unidos, podría aumentar las presiones al alza sobre la deuda de los gobiernos, corporativos y el sector financiero.

Este aumento esperado en los rendimientos, marcó una señal de alerta en diciembre, cuando el Comité Federal del Mercado Abierto de la Fed (FOMC, por su sigla en inglés), llevó la tasa de fondos federales de Estados Unidos a 0.75 puntos.

Existe preocupación por los altos niveles de deuda mundial que se observan, sobre todo en el contexto de un aumento en los costos del endeudamiento entre los mercados maduros y emergentes y de la incertidumbre por el resultado de la elección presidencial de Estados Unidos .

Según el análisis, en un ambiente de bajo crecimiento económico y debilidad de ganancias de los corporativos, la deuda se encuentra más expuesta a un dólar robusto y la tendencia de tasas al alza.

Particularmente son los gobiernos y los corporativos que tienen requerimientos financieros y vencimientos este año, los que enfrentan los mayores riesgos, alertó.

Según sus cuentas, la deuda mundial total que incluye la gubernamental, la del sector corporativo, la de los consumidores y la del sector financiero es equivalente a 325% del PIB.

De esta proporción, 60 billones de dólares corresponden a la deuda pública mundial, con un aumento de 5.3 billones nada más este año.

El reporte no hace close up a la deuda de mercados emergentes como la de México.

El IIF es la mayor asociación internacional de instituciones financieras de operación mundial.