Aumentar los impuestos no es la única posibilidad que tienen los países para fortalecer sus ingresos públicos, aseguró el subdirector del Departamento de Finanzas Públicas del Fondo Monetario Internacional (FMI), Paolo Mauro.

“La recomendación es desarrollar desde ahora una estrategia para mejorar la recaudación de impuestos, reducir las lagunas fiscales que prevalecen sobre las ganancias corporativas y encontrar eficiencias en el gasto público”, observó.

Entrevistado por El Economista, explicó que proponer una reforma tributaria de amplio alcance, que incluya un aumento de la base gravable y cambios en el cobro de impuestos al consumo, puede tomar más tiempo, pues el gobierno tiene que encontrar “la oportunidad política y económica para impulsarla”.

Ahora mismo, ante el riesgo de que se endurezcan las condiciones financieras para los países emergentes y que suban las tasas para tomar financiamiento, lo más pertinente es enviar la señal de que están buscando fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo.

“Un buen punto de arranque para incrementar los ingresos públicos de México, es pensar dónde quiere estar el país al salir de la pandemia. Si la intención es garantizar el acceso a un sistema de salud más eficiente, mejorar el sistema educativo, fortalecer las transferencias sociales, establecer un sistema tributario que favorezca una economía más equitativa, y garantizar recursos para la inversión pública, tienen que consolidar sus fuentes de ingresos”, dijo el funcionario.

Desde Washington, explicó que “la idea de anunciar desde ahora que tienen un plan en marcha para fortalecer sus ingresos públicos en un par de años, una vez que la recuperación esté en marcha, será muy positivo”.

Ingresos estables y bajos

—En el Monitor Fiscal, que es el reporte semestral donde revisan la situación de las finanzas públicas mundiales, se observa una consistente caída de los ingresos generales del gobierno de México desde hace más de cinco años. ¿Es por esta caída que proponen una reforma tributaria?

Nosotros no vemos una caída de ingresos públicos. Se han mantenido estables, fluctuando entre 23 y 24% del PIB por varios años. Lo que encontramos es que como proporción del PIB, estos ingresos son inferiores a los reportados por otros mercados emergentes, lo que claramente tendría que ser una motivación para incrementar las fuentes de ingresos públicos. Ahora, en el contexto de la pandemia resulta más relevante considerar una estrategia para aumentarlos.

—La propuesta del FMI para fortalecer la fuente de ingresos, incluye mejorar la eficiencia del gasto público ¿Cómo podría México lograrlo?

En la mayoría de los países emergentes, hay un margen importante para mejorar la eficiencia del gasto público. Por supuesto, cuando estamos hablando de restaurar las finanzas públicas, colectar más impuestos parece ser más fácil. Pero nuestra observación va más allá, donde el contribuyente observe que el gobierno es más eficiente en la ejecución del gasto público. Que sea observable una mejora en el sistema de salud, en la oferta educativa. En el acceso a servicios públicos y en las transferencias sociales. Cuando la economía realiza una inversión pública debe asegurarse que invertirá una proporción razonable de dinero para tener un retorno igualmente razonable. También sería pertinente coordinar los esfuerzos de inversión entre los gobiernos federal y subnacional.

Pemex y la inversión pública

—¿Tiene alguna recomendación para que Pemex deje de ser un factor de presión para las finanzas públicas?

Un principio general para el apoyo dirigido a empresas públicas y privadas en este momento, es transparentar la situación financiera del corporativo. En este momento es relevante combinar el apoyo dirigido desde el sector público con reformas que garanticen la viabilidad financiera de largo plazo de la empresa.

—¿Cuál es la opinión que tienen en el FMI sobre el anuncio de la secretaria Janet Yellen sobre el impuesto único corporativo?

Sería muy apropiado encontrar un acuerdo internacional para que los países se coordinen en el cobro de impuestos a los grandes corporativos que ofrecen servicios digitales en todo el mundo, de manera que declaren y paguen impuestos en los lugares donde otorgan sus servicios. Y parece que este momento es oportuno, pues los países están enfrentando aún el impacto de la pandemia y el costo de aplicar medidas de alivio.

ymorales@eleconomista.com.mx