Aun con la ratificación de Fitch y Standard & Poor´s sobre la calificación de México se mantiene el riesgo de perder el grado de inversión para mediados del año próximo o bien para el 2022, advirtió el economista en jefe para México y Canadá de Bank of America Securities, Carlos Capistrán.

En México vamos al revés de la tendencia mundial para sacar a la economía del ciclo de contracción y por eso tenemos una de las expectativas más bajas de rebote aritmético del Producto Interno Bruto (PIB) para el año próximo y un camino más largo para recuperar los niveles prepandemia, advirtió.

Entrevistado por El Economista, explicó que “se está alimentando de nuevo una política procíclica que no ayuda al PIB y sí genera más presiones que agregan al panorama un alto riesgo de perder el grado de Inversión”, advirtió.

Es claro que seguiremos sin apoyos fiscales para aliviar a la economía impactada por la situación sanitaria; se mantendrá la fuerte presión por recaudar más y ya está presupuestada una reducción del gasto total de 1% del PIB, refirió.

El bajo crecimiento de la economía hará que los ingresos fiscales caigan, impactando de nuevo en la deuda como proporción del PIB y este escenario llevará, eventualmente, a la calificación de México a bajar en la segunda mitad del año próximo.

“Seguramente desde el próximo año será tema de discusión si México pierde el Grado de Inversión”, refirió.

El recorte de un solo nivel en la calificación que tiene México en Fitch, llevaría al país a perder el grado de inversión, como emisor soberano, lo que tendrá consecuencias en salidas de capital, y se dificultará el acceso al mercado para el país al endurecerse las condiciones para levantar recursos.

Reforma tributaria al revés

El estratega recordó que México ya tenía una estrecha base tributaria desde antes del choque por el Covid-19. Y las calificadoras están esperando una reforma fiscal operando en el año 2022, conforme lo descrito en los comunicados de Fitch y Standard & Poor´s sobre la ratificación de la nota soberana.

“El presidente bajó los impuestos de IVA e ISR que aplica en la frontera norte para el sur. Entonces, lejos de pensar en una reforma fiscal que aumente 2 o 3% del PIB, creemos que el bajo crecimiento y esta nueva medida harán que los ingresos fiscales caigan”.

Es muy claro que los cambios tributarios se están planteando al contrario, consignó.

Esta medida tendrá consecuencias negativas en los ingresos tributarios ya con retos para afrontar los compromisos futuros.

Caída de 9.5%

Desde Nueva York, el estratega de BofA Securities consigna que México tiene más espacio fiscal para otorgar un estímulo a la economía y agilizar la recuperación económica.

El espacio más claro es la Línea de Crédito Flexible abierta con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y cuenta con un amplio acceso al mercado.

“Definitivamente hay espacio para más apoyo del que hemos visto... Pero no vemos cambio alguno en la postura (del gobierno) porque el presupuesto es muy claro: en un año electoral, trae una caída del gasto total de 1 punto del PIB. Entonces lo que ya está en el paquete fiscal para el próximo año es que continuará la política procíclica”.

Esto explica las expectativas para el PIB. En BofA Securities estiman que la contracción del 2020 será de 9.5%, una caída que podría aún ser más profunda con la CDMX en semáforo rojo. Y el rebote para el 2021 lo estiman entre 2 y 2.5 por ciento.

ymorales@eleconomista.com.mx