En medio de la pandemia del Covid-19 y la contracción económica registrada el año pasado, los ingresos que obtiene el gobierno por el pago de impuestos registraron su mayor nivel como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB), de acuerdo con el último informe de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

El año pasado se obtuvieron poco más de 3.3 billones de pesos por concepto de ingresos tributarios, lo que representó 14.4% del PIB, un nivel que no se había visto antes. El porcentaje más alto se observó en el 2016, cuando los ingresos por impuestos representaron 13.5%; sin embargo, en los siguientes años la proporción se mantuvo entre 13 y 13.1%, hasta el año pasado.

En este sentido, se presentó un crecimiento de 1.3 puntos porcentuales respecto al cierre del 2019.

Este incremento, comentaron analistas se debió en mayor medida a la contracción económica que sufrió el país el año pasado, cuando la economía cayó 8.5% de acuerdo con el dato preliminar del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

“Si tú pones el valor de los ingresos tributarios en el numerador y en el denominador pones el valor del PIB, pues obviamente al caer el valor del PIB el numerador vale más”, explicó Raymundo Tenorio, catedrático del Tecnológico de Monterrey.

Por otro lado, Juvenal Lobato, catedrático de la UNAM, destacó que los ingresos tributarios se lograron mantener en un buen nivel pese a la crisis gracias a la fiscalización que realizó el Servicio de Administración Tributaria (SAT) a grandes contribuyentes, en donde destacaron casos como el de América Móvil, Walmart, IBM y Femsa, entre otros.

“Aquí interfiere el hecho de que el año pasado hubo una presión para recaudar créditos fiscales que estaban litigándose, que inmediatamente se tradujeron en una recaudación efectiva”.

Si bien el aumento parece una buena noticia, este año se puede revertir dado las débiles expectativas de la recuperación de la economía, así como la probabilidad de que los ingresos extraordinarios que se obtuvieron por la fiscalización disminuyan, coincidieron los analistas.

Además, agregó Juvenal Lobato, el pago de impuestos este año para la declaración anual podría ser menor ya que, al ser del ejercicio del 2020, la crisis afectó los ingresos de las personas tanto físicas como morales.

Últimos en la OCDE

De acuerdo con el más reciente informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México se encuentra en el quinto lugar de los países que menos recauda como proporción del PIB dentro de los miembros de América Latina y el Caribe.

El promedio de la OCDE, con datos del 2018, es de 34.3% del PIB, mientras que México se encuentra por debajo con 16.1% de acuerdo con los cálculos de la organización (cuya metodología es diferente a la de Hacienda), por arriba de Panamá, Uruguay, República Dominicana y Guatemala.

“La pandemia de Covid-19 es una crisis sanitaria sin precedentes que se está propagando rápidamente por todo el mundo. Esta crisis, junto con las respuestas de los gobiernos para proteger a los hogares y las empresas, ha causado una desaceleración económica. Una consecuencia de esta desaceleración es la probable reducción de los ingresos públicos en la región, que se espera se vea agravada por la reciente disminución de los precios de los productos básicos”, indicó el reporte de la OCDE publicado el año pasado.

En este sentido, agregó que los sistemas fiscales necesitan generar un mayor financiamiento para los servicios públicos, en especial del sector salud, así como ampliar el espacio fiscal para mitigar los choques internos y externos.

Reforma para tapar hoyos fiscales

Para incrementar la recaudación, tanto en su valor absoluto como porcentaje del PIB, los analistas consideraron importante implementar una reforma fiscal que logre tapar hoyos fiscales.

Raymundo Tenorio explicó que se tendría que revisar la tasa cero del IVA, la cual exenta del pago de este impuesto a diversos productos, en donde destacan los alimentos y medicinas; sin embargo, por ser un año electoral ve difícil que la reforma se lleve a cabo.

No obstante, Juvenal Lobato consideró que aún hay margen para incrementar la recaudación sin reforma fiscal, mejorando la recaudación de gobiernos locales, con el ejercicio efectivo de las facultades de comprobación del SAT, así como abordar el tema de la informalidad.

ana.martinez@eleconomista.mx