El Banco de México (Banxico) prevé que la inflación llegará al objetivo puntual de 3% hasta el segundo trimestre del 2019 y considera que la tendencia en este año se mantendrá a la baja.

Al interior del Informe Trimestral, la Junta de Gobierno pronostica que incluso entre abril y agosto, lapso que incluye el proceso electoral y el resultado de las elecciones presidenciales, la inflación seguirá desacelerando hasta llegar a 4.3% al cierre del tercer trimestre.

Durante la presentación del informe, el gobernador del Banco de México, Alejandro Díaz de León, señaló entre factores de riesgo para este escenario, el impacto que podría tener en la moneda mexicana la incertidumbre asociada al proceso electoral y la negociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Pese a estos riesgos, el banquero central considera que “el pronóstico refleja la información disponible y la mejor evaluación que tenemos de las condiciones para la inflación”.

Al interior del informe, la Junta de Gobierno anticipa que será hasta el cuarto trimestre de este año cuando la variación del Índice Nacional de Precios al Consumidor quedará en 3.8 por ciento.

El dato más reciente de inflación, a la primera quincena de mayo, es de una fluctuación anual de 4.46%; cinco centésimas arriba del registro previo de abril, que interrumpió la tendencia de ocho quincenas consecutivas a la baja.

No obstante, el gobernador descartó que el dato de mayo sea determinante para suponer que se ha tocado fondo en la bajada de la inflación: “la volatilidad y altibajos se presentan inexorablemente”.

Política monetaria, oportuna

En la conferencia, el banquero central advirtió que, ante la presencia de factores que impliquen un riesgo para la inflación y sus expectativas, “la política monetaria actuará de manera oportuna y firme”.

Precisó que las acciones monetarias conducentes se dirigirán a lograr la convergencia del objetivo de inflación de 3% y a fortalecer el anclaje de las expectativas de inflación de mediano y largo plazos.

Éste es el segundo Informe Trimestral que presenta Alejandro Díaz de León como gobernador del banco central y el segundo también donde hace una advertencia de este tipo. Desde que asumió el cargo, el 1 de diciembre, ha conducido dos alzas de tasas de interés, una en diciembre y otra en febrero, con lo que llevó al rédito a 7.50 puntos.

México, atractivo

En la presentación del informe, el banquero central enfatizó que, en un entorno más incierto y volátil como el que prevalece, se presenta menor apetito por el riesgo.

Por ello, reiteró la importancia de “implementar reformas para mejorar las condiciones de seguridad pública, competencia económica, certeza jurídica que permitirán dar confianza a la población y a los inversionistas”.

Descartó que las transferencias de capital doméstico al exterior, por 7,799 millones de dólares al primer trimestre, refleje incertidumbre por la proximidad del proceso electoral. Advirtió que tampoco se han presentado salidas de capitales extranjeros.

Crecimiento sin cambios

Al interior del informe, la Junta de Gobierno sostuvo su expectativa de crecimiento para el Producto Interno Bruto de este y el año entrante, entre 2 y 3%, mientras para el 2019 se mantiene en 2.2 y 3.3 por ciento.

Identificaron cuatro riesgos a la baja para el cumplimiento de esta expectativa: que se postergue la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y que no resulte favorable para el sector productivo o que algún país salga del acuerdo; que se observen episodios de volatilidad en los mercados financieros internacionales; que la volatilidad sea alimentada por el proceso electoral, y que la competitividad mexicana se vea afectada por diversos factores, externos o internos.