Pekín.- La inflación anual al consumidor de China se desaceleró más bruscamente que lo esperado en diciembre a un mínimo en siete meses de 2.5%, lo que redujo el temor a un ajuste de la política monetaria en momentos en que el banco central está limitando la liquidez bancaria.

El aumento en las tasas de interés del mercado de dinero y en los rendimientos de los bonos sugiere que el Banco Popular de China (BPC) busca reducir los niveles de endeudamiento y frenar el crecimiento del crédito, pero hay pocos indicios de un giro radical en su política.

El banco central se ha comprometido a continuar una política monetaria prudente en el 2014 y mantener un crecimiento razonable del dinero y el crédito para apoyar a la economía real.

"Las presiones inflacionarias siguen siendo modestas, lo que permitirá a los responsables políticos que sigan centrándose en las políticas de apoyo al crecimiento mientras implementan medidas de reforma estructural en el 2014", dijo Ma Xiaoping, economista de HSBC en Pekín.

La desaceleración de la inflación el mes pasado desde el 3% de noviembre, fue mayor que un debilitamiento a 2.7% previsto por el mercado, debido a los costos volátiles de los alimentos.

Los precios de los alimentos subieron 4.1% en diciembre respecto al año anterior, desacelerándose del aumento de 5.9% en noviembre, dijo el jueves la Oficina Nacional de Estadísticas.

En comparación mensual, los precios al consumidor subieron 0.3% frente al 0.4%o previsto por los economistas.

Alimentos e inflación China

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