La inflación anual continuó en la primera mitad de julio por arriba del objetivo del Banco de México (Banxico), además de mostrar una leve aceleración respecto a la quincena previa en contra de los pronósticos de los analistas, quienes esperaban una desaceleración en el reporte que divulgó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) este jueves.

En el reporte se observó que en los primeros 15 días del mes, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) tuvo un avance de 0.37%, mientras que a tasa anual se ubicó en 5.75%, ligeramente arriba de 5.74% que se registró en la última quincena de junio.

El dato fue una sorpresa para el mercado, ya que analistas consultados por Reuters esperaban que la inflación se desacelerara a 5.65 por ciento.

La inflación hiló nueve quincenas por arriba del rango objetivo de Banxico de 3% +/-1 punto porcentual y, de acuerdo con diversas instituciones y el propio banco central, se espera que cierre el año por encima de esta meta.

Los altos niveles que se han presentado en los últimos meses, tanto a nivel nacional como internacional, eran esperados por un efecto base de comparación, así como por la reapertura de la economía luego del confinamiento del año pasado por la pandemia del Covid-19.

“Hacia adelante se espera que continúen las presiones inflacionarias, debido a cinco factores principales: la reactivación económica, los cuellos de botella en centros de logística, la escasez relativa de productos a nivel internacional, el alza en precios de transportación marítima, y en los precios internacionales de los commodities”, indicó Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.

Ante ello, Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+), indicó que prevén que Banxico realice alzas adicionales a su tasa de interés que actualmente se encuentra en 4.25 por ciento.

Mercancías presionan

Dentro del reporte del Inegi se observó que la mayor presión se registró en la inflación subyacente, es decir, aquella que elimina de su cálculo los bienes y servicios con precios más volátiles. Este índice mostró un aumento de 4.64% anual, el mayor nivel desde la última quincena del 2017 cuando estuvo en 4.83 por ciento.

En comparación quincenal, el componente subyacente aumentó 0.31%, el mayor incremento para un mismo periodo desde 1999, dato que destacó Jonathan Heath en su cuenta de Twitter, en donde afirmó que “la noticia de inflación que se da a conocer hoy (ayer), es definitivamente mala”.

“El factor de más preocupación es el desempeño del subyacente, pues en ocho de las 13 quincenas que van del año ha sorprendido al alza y ha asestado alguno de sus niveles más altos en el registro histórico. Además, en la dinámica anual este componente ha desplazado al no subyacente como el principal impulsor de la inflación”, señaló Marcos Daniel Arias, analista de Monex.

Las mercancías, agregó, fueron los productos que mostraron una mayor incidencia anual sobre el índice de precios, y explicaron 70% de la inflación subyacente. En la primera mitad del mes, presentaron un incremento anual de 5.71 por ciento. Esto fue resultado de un incremento anual de 6.07% en los precios de alimentos, bebidas y tabaco, mientras que las mercancías no alimenticias se encarecieron en 5.32 por ciento.

En el caso de los servicios, éstos presentaron un aumento anual de 3.46 por ciento. Al interior, los que se relacionan a la vivienda aumentaron 2.06% anual, mientras que los de educación 1.17% y otros servicios promediaron un incremento de 5.20% en comparación con el mismo periodo del año pasado.

No subyacente a la baja

En el caso de la inflación no subyacente, el incremento quincenal fue de 0.55%, con lo que a tasa anual presentó un avance de 9.24 por ciento. Si bien se mantiene alta, ligó seis quincenas desacelerando.

“Respecto a los componentes, 65% del avance provino de los energéticos y el resto de los agropecuarios, lo que supone un panorama más equilibrado que en el pasado. Este comportamiento se da en un contexto en que los precios internacionales del crudo cayeron más de 5% en los primeros 15 días del mes”, señaló el analista de Monex.

En los bienes y servicios agropecuarios el aumento en los precios fue de 7.31% en la primera mitad de julio en comparación con el mismo periodo del 2020. Dentro de este rubro, los pecuarios se encarecieron 9.70%, mientras que las frutas y verduras 4.42 por ciento.

En los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno el incremento anual fue de 10.75 por ciento. Al interior, los energéticos aumentaron 14.54% y las tarifas 2.58 por ciento.

ana.martinez@eleconomista.mx