Los datos de crecimiento de la economía india de los dos últimos años han sido revisados a la baja, lo que demuestra que la desaceleración económica ha sido mucho más importante de lo admitido hasta ahora.

Los datos revisados muestran un crecimiento anual en 2010-2011 del 9.3% en vez del 8.4% anunciado con anterioridad, lo que subraya a qué punto, la tercera potencia económica de Asia ha resistido a la crisis financiera mundial iniciada en 2008.

Pero después, el crecimiento cayó considerablemente, lastrado por la fuerte inflación, tasas de interés altas y una caída de la confianza de los inversores atribuida a la política económica del gobierno.

Para el año presupuestario 2011-2012 (que cierra a finales de marzo), e l crecimiento del producto interno bruto cayó a 6.2%, del 6.5% inicialmente previsto.

Para este año, el ministerio de Finanzas se espera un crecimiento de en torno al 6%, lo que sería el peor resultado en diez años.

El Banco Central, por su parte, predice un crecimiento del PIB del 5.5% mientras que numerosos economistas anticipan un resultado todavía peor.

Estos tipos de crecimiento puede parecer envidiable para muchos países occidentales, pero el primer ministro indio, Manmohan Singh, considera que el país tiene que llegar a crecer el 10% si quiere luchar eficazmente contra la pobreza.

El ministro de Finanzas, P. Chidambaram, espera por su parte para 2013-2014 un crecimiento de entre 6 y 7 por ciento.

RDS