Las reformas estructurales que se aprobaron a lo largo de este sexenio evitaron que el país tuviera una recesión económica ante choques externos como la caída en los precios del petróleo y una menor expansión de la economía estadounidense, aseguró José Antonio González Anaya, titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

“Lo que sí podemos decir es que las reformas estructurales ya no son promesas de futuro, todos sus beneficios van a ocurrir. En el presente contribuyeron a que nuestro país evitara una recesión y que no se detuviera la actividad económica”, expuso a quienes conforman la LXIV Legislatura del Senado de la República.

Durante su comparecencia como parte de la glosa del VI Informe de Gobierno, refirió que las reformas estructurales son una parte importante de la historia económica de este sexenio y sus beneficios no se habrían percibido si México no hubiera contado con las bases macroeconómicas que se han construido en los últimos 30 años.

No obstante, algunos senadores criticaron y reclamaron que dichas estrategias no fueran suficientes para sacar a México de un crecimiento de 2.5% en los últimos 30 años, que no se redujera el nivel de la pobreza y que la deuda se incrementara en más de 10 puntos porcentuales del Producto Interno Bruto (PIB).

“Para nosotros son insuficientes los llamados equilibrios macroeconómicos para medir el éxito de las políticas públicas (...) los datos son evidencia de un crecimiento insuficiente del PIB para lograr el desarrollo económico, social, sustentable y justo al que todos aspiramos”, sostuvo la morenista Ifigenia Martínez, a quien aplaudieron después de su participación.

Destacó que durante el gobierno de Peña Nieto la deuda del país haya ascendido en más de 10.7 billones de pesos, pues representa un alza de 35,000 pesos por habitante respecto al 2013, cuando inició este sexenio.

“Me parece que las principales fallas de las políticas públicas en este sexenio residen en insuficiencia, aislamiento y falta de congruencia con un Plan Nacional de Desarrollo, el cual quedó olvidado a lo largo de casi cuatro décadas”.

Raúl Paz, del Partido Acción Nacional, cuestionó al secretario sobre qué se ha hecho con los excedentes que se obtuvieron de los ingresos tributarios, pues se han incrementado especialmente por la alta recaudación del Impuesto sobre la Renta.

En tanto, la ahora senadora priista y quien fue en este sexenio subsecretaria de Hacienda, Vanessa Rubio, defendió que sin estabilidad económica, el combate a la pobreza fracasaría.

Deuda sostenible y razonable

Ante dichos cuestionamientos, González Anaya respondió que si bien durante este sexenio la deuda se ubicó en 50% del PIB, en los últimos dos años se ha logrado estabilizar y mantener una tendencia a la baja.

“La capacidad de pago pasó de 4.5 veces de nuestros ingresos tributarios a menos de 3.5 veces (...) la deuda es un nivel favorable y razonable. México es de los pocos países que integran el G20 que logró reducir la deuda como porcentaje del PIB y que tuvo un superávit primario”.

Con respecto al avance económico, argumentó que si se considera que los precios del petróleo cayeron 70% y que el sector industrial de Estados Unidos se contrajo 2%, México quedó bien parado al mostrar crecimiento.

También defendió que la reforma fiscal ayudó a diversificar las fuentes de ingresos del gobierno al incrementar más los ingresos tributarios y reduciendo la dependencia de los ingresos petroleros.

Convencido, González Anaya afirmó que el nuevo gobierno recibirá finanzas públicas sanas y buenas cuentas.

“La próxima administración heredará retos, pero también una economía fuerte y resiliente (...) los retos para la economía mexicana son difíciles, pero contar con una plataforma económica y finanzas públicas sólidas le permitirá enfrentarlos con ciertas libertades”, concluyó.

Se han publicado en la lista del sat 8,570 empresas fantasma

Investigaciones de paraísos fiscales dejaron al erario 1,647 mdp

Las investigaciones que se han publicado sobre empresas que evaden el pago de impuestos a través de llevar su dinero a paraísos fiscales han dejado al erario público alrededor de 1,647 millones de pesos, informó José Antonio González Anaya, secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Durante su comparecencia en el Senado de la República como parte de la glosa del VI Informe de Gobierno, detalló que de los denominados Panama Papers se recaudó 847 millones de pesos; mientras que de los Bahamas Leaks 760 millones de pesos y de los Paradise Papers fueron casi 40 millones de pesos.

“Esto permitió a la SHCP actuar en el ámbito de sus atribuciones, proveyendo de información y dando las soluciones fiscales alrededor de los fraudes fiscales”, destacó.

El funcionario también habló sobre la investigación de la estafa maestra, donde se involucra a diversos exgobernadores como Javier Duarte o titulares de dependencias de gobierno como Rosario Robles por el desvío de recursos públicos a través de la creación de empresas fantasma.

En dicha investigación se acusa de desaparecer alrededor de 7,670 millones de pesos que fueron detectados a través de la revisión de las cuentas públicas 2013 y 2014, de acuerdo con información del portal Animal Político.

“De los 186 contribuyentes involucrados en un reporte público, 16 de esas empresas ya habían sido publicadas (en el SAT), de las 170 restantes, 62 fueron publicadas y 107 no se encuentran con pagos de impuestos. De ésas, 35 han sido sujetas a auditorías fiscales, lo que ha permitido recuperar 100 millones de pesos, así como determinar créditos fiscales por 5,000 millones de pesos”.

El secretario mencionó que, para detectar más rápido a las empresas fantasma, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) publica cada 15 días una lista sobre ellas, “en promedio hemos publicado 400 empresas al mes, es decir, tenemos 8,570 empresas fantasma que han facturado una cantidad enorme de recursos”.

Detalló que, a través de estas publicaciones, el erario público ha logrado recaudar cerca de 10,000 millones de pesos, “hemos hecho el proceso de revisión de empresas más riguroso y en el que el SAT realiza un análisis de riesgo de cada una de las empresas.

“Es interesante que cuando el SAT detecta un riesgo 43% de las personas morales no ha desistido”, mencionó.