El gran reto de las autoridades en economías emergentes es lidiar con una recuperación económica desigual a nivel doméstico que viene acompañada de presiones inflacionarias coincidieron las economistas principales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM).

En una conferencia transmitida en línea, organizada por el Banco Europeo para la reconstrucción y el desarrollo, la economista en jefe del BM, Carmen Reinhart subrayó que “La recuperación es muy desigual entre las economías avanzadas, emergentes y desarrolladas y esta crisis es excepcionalmente regresiva, inequitativa a nivel doméstico y muy desigual entre países, de manera que los bancos centrales, sobre todo en economías emergentes, se encuentran ahora en un importante reto”.

En el lado monetario, los bancos centrales de economías emergentes están evaluando si continúan con el estímulo monetario que instrumentaron desde el choque de la pandemia o si deben comenzar a retirarlo ante las presiones inflacionarias que se están presentando, comentó.

Mientras las autoridades fiscales deben lidiar con una deuda que creció para apoyar a las familias y empresas en la emergencia sanitaria del cierre de negocios. Lo que también representa un dilema para los bancos centrales, precisó.

“Las decisiones monetarias no suelen ser sencillas en ninguna circunstancia, pero en esta situación en particular, con altas deudas y presiones inflacionarias, un endurecimiento de tasas no parece ser una fácil decisión”.

La inflación tiene varias ramificaciones sociales en las economías emergentes y en desarrollo, así que en este contexto de lenta y desigual recuperación incluso al interior de los países, los bancos centrales deben balancear si pueden tolerar de manera temporal la inflación en lo que terminan de afianzar la recuperación, explicó.

Sin certeza

La economista del BM advirtió que ante la inusitada crisis que se está viviendo, no es tan sencillo determinar si la presión inflacionaria será de carácter transitorio.

Muchos sectores productivos fueron afectados en distintas partes del mundo y se están recuperando lentamente. Este desigual desempeño está afectando cadenas completas de producción que sí están generando cuellos de botella para llegar al consumidor final, presionando al alza los precios, destacó Reinhart.

Además, la funcionaria del BM recordó que “como la inflación de las economías emergentes se está presentando también en los precios de los alimentos, que son los que más impactan a las familias de bajos ingresos, se torna más regresiva la situación”.

Será temporal

En el mismo evento participó la consejera económica del FMI, Gita Gopinath, explicó que la presión inflacionaria que está presentándose en los países es transitoria.

Dijo que es resultado de los bajos inventarios que se tienen ante el impacto del cierre de los negocios y al reabrirse las economías, la oferta resultó insuficiente para satisfacer a los consumidores.

“Hacia el año próximo los datos serán significativamente más bajos y rumbo a niveles normales, pero la pregunta del millón es cómo actuará esta tendencia en las expectativas de inflación y en la fijación de precios. Y qué tanto afectará las negociaciones salariales”.

Por su parte, la economista del BM matizó que el riesgo en las economías emergentes es que los bancos centrales asuman que esta presión inflacionaria será transitoria, porque la experiencia muestra que hay muchas ramificaciones sociales de los episodios inflacionarios.

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