El Fondo Monetario Internacional dijo que Alemania gestionó con eficacia la primera ola de la pandemia de Covid-19 gracias a la resolutiva respuesta de Berlín, si bien la segunda ola de contagios está oscureciendo las perspectivas de crecimiento de la mayor economía de Europa.

"Aunque la economía comenzó a recuperarse en el tercer trimestre, las perspectivas se han debilitado ante una nueva ola de contagios, y los riesgos son muy grandes", dijo el FMI en su último informe sobre Alemania.

El organismo internacional con sede en Washington aplaudió al Gobierno de la canciller Angela Merkel por su "pronta y vigorosa" respuesta, que según afirmó ayudó a contener la contracción económica a un nivel muy inferior al de otros grandes países europeos.

La economía alemana se contrajo un 9.8% en el segundo trimestre y posteriormente se recuperó un 8.2% entre julio y septiembre, una cifra mejor de la esperada.

Desde marzo el Gobierno ha puesto en marcha una serie de medidas sin precedentes de protección del empleo, ayudas a la liquidez de las empresas, medidas de estímulo y planes de inversión a largo plazo.

El ministro de Finanzas alemán, Olaf Scholz, tiene previsto pedir prestado en los mercados una cifra total superior a los 300,000 millones de euros este año y el próximo, un enorme esfuerzo fiscal posible después de que el Bundestag suspendiera los límites constitucionales al endeudamiento.

El FMI sugirió a Berlín que continúe con sus políticas para poner a la economía en una senda de recuperación sostenida, protegiendo el mercado laboral y asegurando que las empresas viables sigan funcionando.

En general, esperamos que la economía alemana se contraiga en alrededor del 5.5% en 2020, con tan sólo una recuperación parcial en 2021", dijo el FMI.

Si no se logra controlar los nuevos contagios, podrían ser necesarios confinamientos más estrictos y duraderos, lo que crearía riesgos sustanciales para las perspectivas económicas, advirtió el FMI.

Otros riesgos, como un Brexit sin acuerdo y una reescalada de las tensiones comerciales, también podrían pesar sobre una economía alemana fuertemente orientada al comercio, añadió el organismo.