La situación financiera en la que se encuentra Petróleos Mexicanos (Pemex) ya representa un foco rojo para las finanzas públicas del país, pues mientras la petrolera siga perdiendo ingresos, el gobierno federal tendrá que reestructurar una vez más el gasto público, como lo hizo hace un año, por más de 124,000 millones de pesos, indicaron expertos.

La parte más vulnerable de las finanzas públicas del país es Pemex, dadas las constantes caídas en los precios del petróleo y su baja producción. Si la petrolera se sigue endeudando y no hace un ajuste al gasto; así como una reforma profunda, podría impactar a la economía , dijo Marco Oviedo, economista en jefe de Barclays.

Indicó que, una vez que el gobierno realice una capitalización a Pemex, se podrá conocer el monto que representará el ajuste al gasto público. El recorte al gasto va a depender de los ajustes que se le hagan a Pemex y ver cuánto el gobierno está dispuesto a apostarle como capitalización .

Al respecto, Leticia Armenta, economista del Tecnológico de Monterrey, refirió que no se ve tan sencillo que el gobierno salga a rescatar a Pemex, porque también las finanzas públicas están apretadas.

Es un círculo vicioso, porque la baja de ingresos de Pemex trae menos ingresos a la Federación y a su vez, la falta de inyección de ingresos desde la Federación deprime las oportunidades de la petrolera .

Dijo que un punto a favor del gobierno federal son las coberturas petroleras que se contrataron para este año, pues ayudarán a mitigar el impacto que vive la petrolera. Si se vendiera el petróleo a 20 dólares, la cobertura daría al gobierno la diferencia de 29 dólares , detalló.

Vidal Romero, jefe del departamento de Ciencia Política del Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM), comentó que cada peso que se destine a pagar el déficit de Pemex es un peso que no se usará para educación o para infraestructura.

Todo ese reacomodo del gasto pone en mala situación al gobierno federal y eso puede generar una falta de confianza acerca de que el gobierno podría solventar este déficit .

Se hará recorte hasta el 2017

Ante las advertencias del gobernador del Banco de México (Banxico), el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), Luis Videgaray, coincidió, y agregó que una vez que se anuncie un ajuste en Pemex, Hacienda evaluaría un ajuste preventivo del gasto, pero para el 2017.

Aseguró que, en este año, las finanzas públicas del país están protegidas con las coberturas petroleras que se contrataron para este año, las cuales cubren 212 millones de barriles por un precio de 49 dólares por barril.

Estamos por definir las cifras, no estamos todavía dando a conocer los números, hay que esperar primero el esfuerzo que se haga en Petróleos Mexicanos, y seguramente, en los próximos días, estaremos dando a conocer detalles , dijo luego de la inauguración de la casa de la cultura de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE).

Afirmó que, en la mitad del segundo semestre, se volverán a contratar las coberturas petroleras para el 2017. No hemos iniciado aún la estrategia de adquisición de coberturas, pero ésta es una práctica prudencial que llevamos a cabo todos los años .

Recorte sería en inversión

José Luis de la Cruz, director general del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), dijo que de hacerse otro ajuste al gasto público, lo más seguro es que se realice en el gasto de inversión.

Lo más probable es que busquen recortar la parte de inversión, principalmente en sectores como el energético; además, veremos una importante reducción en la inversión física, como se vio en este año y el pasado .

Comentó que el gobierno tendrá que hacer una revisión más a fondo en el gasto de operación, ya que al cierre del 2015 se observó que este gasto incluso fue mayor a lo que se presupuestó.

De la Cruz explicó que las prioridades que deben mantener entre el Banxico y la SHCP se encuentran mantener una política monetaria que mantenga una inflación adecuada y reducir el déficit fiscal. El déficit fiscal sigue incrementado al igual que la deuda, lo cual genera incertidumbre sobre si el ingreso público será suficiente para mantener el gasto, que cada año crece .