La inflación promediará este año en 5.25%, resultado del impacto de la volatilidad cambiaria en la formación de precios y otros factores no precisados, según estimaciones de analistas del sector privado consultados por el Banco de México (Banxico). Esta previsión consigna un aumento de más de un punto porcentual en el pronóstico que tenían para esta misma variable, en diciembre.

Al paso de 30 días, con respecto a la encuesta anterior, los especialistas del sector privado recortaron sus expectativas de crecimiento para México en 11 décimas de punto, para dejarla en 1.49 por ciento. Esta es la proyección más baja de expansión que tienen los mismos expertos desde diciembre del 2014.

De acuerdo con los resultados, ahora estiman un tipo de cambio en 21.70 pesos por dólar al cierre del año, que dista de los 21.21 pesos que preveían podría alcanzar la cotización el mes anterior.

Resultado de este contexto, y de la confianza que tienen en que en el 2018 la inflación regresará a la meta establecida por el banco central, al prever una variación de los precios generales de 3.85%, consideran que la tasa de interés cerrará este año en 6.97 por ciento.

La encuesta fue recabada entre el 21 y 27 de enero, lo que significa que ya consigna el impacto que tuvo el desacuerdo entre los gobiernos de México y Estados Unidos sobre la construcción del muro fronterizo, su fondeo y la posición del presidente de aquel país acerca del Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte.

En el apartado sobre la percepción del entorno económico para hacer negocios, 66% de los analistas admite que es un mal momento para invertir, 31% no está seguro y sólo 3% dice que sí se puede aprovechar para invertir.

Para el año que viene, se ajustó ligeramente al alza la previsión promedio de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) a 2.17% desde el 2.28% estimado en la encuesta de diciembre.

Consecuencia del clima de negocios, donde prevalece un preponderante sentimiento de que es un mal momento para invertir, los analistas prevén un menor flujo de Inversión Extranjera Directa (IED) hacia México para el 2017 y el 2018 sobre las proyecciones de por sí recortadas de la encuesta previa.

Según los pronósticos recabados, para el cierre del año la IED se ubicará en alrededor de 21,709 millones de dólares, esta previsión es inferior a los 26,964 millones anticipados al cierre del año pasado.

Para el 2018, estiman que habrá una desaceleración del flujo de capitales productivos, que consideran llegará a 24,207 millones de dólares, una cifra que está 3,040 millones debajo del pronóstico de diciembre pasado.

Este resultado apuntala la advertencia que hizo la presidenta nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas, Adriana Berrocal, hace 15 días: La incertidumbre por Donald Trump va a detener la mayoría de los nuevos proyectos de inversión, tanto de empresas extranjeras como mexicanas, lo que probablemente desacalore el ritmo de crecimiento del empleo y tenga un impacto negativo en el consumo privado en el primer semestre del año .

Riesgos externos e internos

Los principales factores que podrían obstaculizar el crecimiento económico de México, según los 34 analistas consultados por Banxico, son encabezados por la inestabilidad política internacional, con 17% de las respuestas; la debilidad del mercado externo y la economía mundial, con 15% de las respuestas y la incertidumbre cambiaria, con 10% de las respuestas.

Además, incluyen en este radar obstáculos para el PIB, la inestabilidad financiera internacional; las presiones inflacionarias en el país; la contracción de la oferta de recursos del exterior la plataforma de la producción petrolera; la incertidumbre sobre la situación económica interna; el precio del petróleo de exportación; los problemas de inseguridad pública y la debilidad del mercado interno.

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