El Banco de México (Banxico) anticipó que la economía seguirá enfrentando un entorno incierto en 2020, que impone riesgos a la baja para el crecimiento del país.

Identificó como factores de alerta la incertidumbre comercial global, tasas de interés bajas en el exterior, la posibilidad de un recrudecimiento de los riesgos geopolíticos en especial en Medio Oriente, y “posibles afectaciones derivadas de la epidemia del coronavirus”.

Al interior del Programa Monetario 2020, divulgado conforme lo marca la Ley del Banco de México al cierre del mes de enero, comentaron que ante este entorno “es importante que además de seguir una política monetaria prudente y firme, se impulse la adopción de medidas que propicien un ambiente de confianza y certidumbre para la inversión, una mayor productividad y que se consoliden sosteniblemente las finanzas públicas”.

Resaltaron que “es necesario reforzar las perspectivas crediticias soberana y de Pemex así como cumplir las metas fiscales del Paquete Económico 2020”.

Esto, para limitar el impacto de choques no deseados que pudieran afectar las condiciones macroeconómicas, su capacidad de crecimiento y el proceso de formación de precios de la economía.

Adicionalmente, destacó la relevancia de “fortalecer el estado de derecho, abatir la corrupción y combatir la inseguridad”. Todo, para garantizar factores que distingan a México en un entorno de deterioro.

PIB, referente

En el documento, los miembros de la Junta de Gobierno del Banxico reconocieron que las condiciones de mayor holgura en la economía, serán uno de los elementos a los que dará seguimiento este organismo, pues su comportamiento es uno de los determinantes para consolidar la inflación a la baja y estable.

De hecho, consignan que para este año se espera que la inflación general y subyacente reflejen tanto las condiciones de mayor holgura de la economía, como las presiones de costos que pudieran presentarse de los aumentos en el salario mínimo.

Ahí mismo, advierten que el cuerpo colegiado “tomará las acciones que se requieran (…) de tal manera que la tasa de referencia sea congruente con la convergencia ordenada y sostenida de la inflación general a la meta del Banco de México”.

Riesgos para la inflación

En el documento, explican que la inflación enfrenta riesgos a la baja, donde destacan que se aprecie en mayor magnitud la cotización de la moneda nacional. Este evento podría presentarse en un contexto de mayor apetito por riesgo en los mercados financieros internacionales.

Y también identifican que la amplitud en las condiciones de holgura o su efecto en la inflación subyacente, sea superior al previsto.

En este contexto, reconocieron que “se mantiene incertidumbre en cuanto a los riesgos que pudieran desviar a la inflación respecto de la trayectoria descrita”.

Salarios reales apuntalados

En el Programa Monetario 2020, establecieron que procurar la estabilidad del poder adquisitivo es un objetivo que contribuye a la creación de un entorno favorable para el crecimiento y la generación de empleos.

En este contexto “se puede conseguir el crecimiento de salarios reales, y en consecuencia  un mayor bienestar para la población”.

Y resaltaron que un entorno de inflación baja y estable, favorece incrementos en la productividad, un crecimiento económico más elevado y sostenido así como una mejor distribución del ingreso.

Por ello, subrayaron que “la mejor contribución que puede tener un banco central para promover el desarrollo económico y en última instancia el bienestar de la sociedad, consiste precisamente en mantener la inflación baja y estable”.

Y explicaron que “en la medida que un banco central conduzca la política monetaria con este fin y evite desviaciones persistentes de la inflación respecto de su meta, contribuye decididamente a propiciar una mayor estabilidad macroeconómica”, lo que se consigue con inflaciones bajas, estables y sostenidas en el tiempo.

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kg