En los siguientes años será complicado lograr superávits primarios aún superando la crisis sanitaria y económica actual provocada por la pandemia de Covid-19, advirtió Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

“En el 2020 vamos a tener un déficit primario no planeado, que es más consecuencia de lo que está sucediendo con la economía que de otra cosa (...) El problema es que va a ser muy difícil de contener el nivel de endeudamiento. Con los crecimientos que hay proyectados para los siguientes años, entre otras cosas, aún saliendo de esta crisis, va a ser muy complicado tener superávits primarios”, señaló durante su intervención en el Parlamento Abierto, elaborado por la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública de la Cámara de Diputados.

Recordó que este año, ante la depreciación del peso y la contracción de la economía, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda— registró un incremento considerable por lo que al cierre de este año se espera se ubique en 54.7% del Producto Interno Bruto (PIB), su mayor nivel para un fin de año. En tanto, para el 2021 se espera que se pueda disminuir a 53.7 por ciento.

De acuerdo con Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) para el 2021, el balance primario que espera el gobierno es de 6,205 millones de pesos, lo que representa un superávit primario de 0.0% del PIB.

Héctor Villarreal refirió que, pese a las recomendaciones de varios economistas, instituciones y demás, el gobierno fue muy reticente en ejercer un “gasto público más vigoroso”.

El PPEF propone un gasto de 6.2 billones de pesos, 0.3% menos respecto a lo aprobado para este año, de poco más de 6.3 billones de pesos. Del gasto contemplado para el 2021, 4.6 billones es programable y 1.6 billones no programable.

Deuda y pensiones, gran problema

Hacia futuro, agregó el director del CIEP, uno de los grandes problemas al que se enfrentarán las finanzas públicas será la presión de la deuda y el pago de pensiones.

“En el 2027 vienen problemas muy fuertes cuando mezclas pensiones con el servicio de la deuda. Aquí sí tienes a la vuelta de la esquina un problema”, explicó y añadió que para ese año estos dos rubros podrían representar 10% del PIB.

“Con este panorama y la baja recaudación que tiene el país, ¿qué vamos a hacer?”, cuestionó.

Para el siguiente año, el gobierno espera destinar 723,898 millones de pesos al costo financiero de la deuda, mientras que al pago de pensiones y jubilaciones se destinarán 1.06 billones de pesos. Estos dos rubros presentan 7.2% del PIB.

En cuanto a los ingresos tributarios, se esperan 3.5 billones de pesos por este rubro, lo que representa 14.1% del PIB estimado para el siguiente año.

La Cámara de Diputados tiene como fecha límite el 15 de noviembre próximo para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el 2021, el cual tendrá que ser remitido al Ejecutivo Federal para su posterior publicación en el Diario Oficial de la Federación.

PPEF le queda a deber al campo

En el mismo Parlamento Abierto, el cual fue dedicado al tema de Desarrollo Económico, diferentes representantes del campo mostraron su conformidad respecto al presupuesto que se asignó para este rubro el siguiente año.

De acuerdo con el PPEF 2021, al rubro de agropecuario, silvicultura, pesca y caza se le asignará un presupuesto de 48,381 millones de pesos, lo que significa una reducción de 7.5% respecto a lo que se aprobó para este año.

Salvador Aguayo García, dirigente de la Organización Nacional Campesina: Red Nacional de Organizaciones y Empresas Sociales, aseveró que el presupuesto es deficiente dado que no abona a la productividad del campo.

En tanto Mariana González Torres, vocera del Congreso Agrario Permanente Nacional y Unión General de Obreros y Campesinos de México, propuso reorientar el gasto a este rubro con el fin de “otorgarle certeza al país, y que no dependa de comprar lo que se siembra en otras partes del mundo e impulse su productividad para que sea competitivo”.

¿Qué es el superávit primario?

La diferencia que hay entre los ingresos totales y los gastos totales del gobierno, excluyendo el concepto del pago de intereses, es decir, antes de pagar intereses.Se esperaría es que haya un saldo positivo precisamente para tener de dónde pagar los intereses sin incrementar el endeudamiento.

Fuente: SHCP

ana.martinez@eleconomista.mx