Con un nivel de creación de puestos de trabajo decepcionante en diciembre y al mismo tiempo una fuerte caída del desempleo, el mercado laboral de Estados Unidos terminó 2021 con una nota mixta, lo que refleja los desafíos que le esperan al presidente Joe Biden durante este año de elecciones de mitad de periodo.

La economía más grande del mundo creó 199,000 puestos de trabajo en diciembre, lejos de los 440,000 que esperaban los analistas, con la tasa de participación en el mercado laboral sin cambios en 61.9 por ciento.

Estas cifras son aún más decepcionantes dado que los datos se recopilaron antes de que la variante Ómicron del Covid-19 se extendiera por todo el país como un reguero de pólvora, provocando el cierre de teatros, cines, restaurantes, fábricas e incluso escuelas e imponiendo cuarentenas a cientos de miles de personas por día.

Sin embargo, al mismo tiempo la tasa de desempleo continuó descendiendo a fines del 2021, más de lo esperado, cayendo a 3.9% (-0.3 puntos porcentuales), acercándose así a su nivel anterior a la pandemia de 3.5 por ciento.

“El plan económico funciona y hace que Estados Unidos vuelva al trabajo”, dijo Biden desde la Casa Blanca.

Analistas dijeron que el informe era lo suficientemente sólido como para mantener a la Reserva Federal encaminada a subir las tasas de interés en su reunión de marzo. Los futuros de fondos federales muestran una probabilidad de alrededor de 90% de un alza de 25 puntos base para marzo y más de tres alzas para fin de año.

Analistas explicaron que el hecho de que se crearan menos puestos a pesar de la pronunciada caída del desempleo puede deberse al aumento del número de trabajadores por cuenta propia aún no contabilizados en las estadísticas.

Los ojos están puestos en la Fed, cuyos funcionarios parecen decididos a enfrentar el aumento de precios elevando las tasas de interés lo antes posible, con el riesgo de desacelerar el crecimiento y, por tanto, el empleo.

“En el contexto de una situación sanitaria que se deteriora rápidamente, la calma de la actividad económica en el primer trimestre obligará al presidente de la Fed a caminar sobre la cuerda floja en futuras reuniones”, resumió Gregory Daco, economista de Oxford Economics.