El alto crecimiento del servicio de la deuda que realiza el gobierno federal lo ha orillado a reducir los recursos que se destinan a los subsidios y transferencias que envía a diversas instituciones o dependencias que cuentan con programas de desarrollo social y económico, indicaron expertos.

De enero a mayo el costo financiero de la deuda los intereses que se pagan por endeudamiento fueron por 143,657 millones de pesos, un incremento real de 34.5% respecto a lo registrado en el mismo periodo del 2016, el monto más alto que se haya registrado desde el 2003 para un periodo similar.

Mientras tanto, en los primeros cinco meses del año los subsidios, transferencias y aportaciones del sector público incluyendo el pago de servicios personales registraron un gasto de 562,234 millones de pesos, una reducción anual de 12.1%, la disminución más alta en los últimos 22 años.

A su interior, destaca la caída de los recursos que se destinan a subsidios y transferencias del sector comunicaciones con una reducción de 75%, en términos reales, con un total de 1,078 millones de pesos, de acuerdo con información de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP).

Si sólo se considera el mes de mayo, los subsidios a este sector se redujeron en 96.9% respecto del mismo mes del año anterior, pasando de 144 millones de pesos a únicamente 4.7 millones de pesos.

El incremento de los últimos tres años del costo financiero de la deuda el cual se debe a la combinación de mayor endeudamiento, alza en las tasas de interés y la volatilidad en el tipo de cambio ha obligado al gobierno federal a tocar partidas gubernamentales que al principio pensó que no sería necesario ajustar , expuso José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico.

Refirió que el problema del gobierno es que, al tener poco margen de maniobra, tuvo que empezar a reducir gasto en rubros que se relacionan con la inversión, pero ante las metas fiscales que se propuso realizar en este año también empezó a reducir gasto en otros rubros como los subsidios.

Si bien en un principio el gobierno federal no tenía la intención de recortar el gasto social, lo cierto es que ya tiene poco margen de maniobra. Se le han acumulado presiones de gasto como el pago de interés de la deuda, pensiones y participaciones que ha tenido que recortar estos rubros , dijo De la Cruz.

Desarrollo social, con la reducción más alta

Los subsidios y transferencias que se destinan a programas de desarrollo social se redujeron en 11.2%, en términos reales y respecto de enero-mayo del 2016, con un total de 472,834 millones de pesos, según datos de Hacienda.

Esta es la reducción más alta que se haya registrado en este sexenio para un periodo similar, pues cuando inició la actual administración se registró un incremento de 12.2 por ciento.

Protección ambiental es de los rubros que más se han visto afectado, ya que registraron una reducción en subsidios de 47.6%, con un total de 1,383 millones de pesos; mientras que el sector de vivienda registró una disminución real de 27.9% a tasa anual con un total de 83,900 millones de pesos.

En educación, los subsidios se redujeron 5.9%, siendo la disminución más alta desde el 2012; mientras que en salud se reportó una disminución de 3%, también la reducción más baja desde el 2012.

Una de las promesas de los recortes al gasto público que se empezaron a hacer desde el 2015 era no recortar subsidios al gasto social, pero sí se han hecho, sobre todo en los ajustes del 2016 con reducciones a salud y educación , expuso Alfredo Elizondo, coordinador del Programa de Iniciativas Estratégicas de GESOC y coordinador del Colectivo por un Presupuesto Sostenible.

Indicó que la Cámara de Diputados debería pedir cuentas a la SHCP sobre por qué realizaron estos recortes e incluso si fueron necesarios. Hay mucha pasividad por parte de los diputados para dar seguimiento de la ejecución del gasto. Deberían exigir mayor rendición de cuentas sobre los recortes .

Más programas sociales ?no es bueno

Ambos expertos criticaron que, si bien el gobierno federal busca mantener su plan de austeridad para el próximo año, no debería crear más programas sociales, tal y como propone en la Estructura Programática del 2018.

El escaso crecimiento que tiene el país está arrojando un saldo social que el gobierno ha tratado de asumir a través de su gasto, pero que financieramente no es sostenible, sobre todo en un país que se endeudó improductivamente , expuso De la Cruz.

Agregó que lo paradójico es que, si bien se ha comprobado que el gasto excesivo en programas sociales no ha ayudado a resolver la pobreza en el país, el gobierno siga buscando crear 14 nuevos programas en vez de racionar el gasto.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx