Si bien no se vislumbra una recesión mundial, una moderación en la tasa de crecimiento de la economía de Estados Unidos nos impondrá el reto para generar fuentes internas de crecimiento y dejar de ser dependientes del entorno externo, consideró el Banco de México.

El subgobernador del instituto central, Manuel Ramos Francia, estableció que el gran desafío ya no es tanto el manejo macroeconómico, sino en cómo dejar de estar a expensas de lo que pasa con las economías con las que México está altamente integrado.

Afirmó que se podrán ver grandes oportunidades de crecimiento para detonar la inversión en sectores más avanzados en materia de tecnología y en términos de la productividad.

Al hablar de la evolución de la economía mexicana en un contexto internacional complicado, Ramos Francia explicó que en Estados Unidos los hogares no sólo tienen que lidiar con un ajuste en sus balances en términos de modificar el financiamiento de gasto al consumo, sino con la incertidumbre sobre sus perspectivas laborales.

[email protected]