Si bien la factura electrónica representa un gran paso en materia de simplificación, modernización y ventaja en materia ecológica, aún hay cuestiones pendientes para su implementación y accesibilidad efectiva real a la totalidad de los contribuyentes, afirmó la ?ombudsman fiscal, Diana Bernal.

Durante su participación en el arranque de las Jornadas sobre la Reforma Hacendaria organizadas por la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon) y el Servicio de Administración Tributaria, expresó que los cambios al marco tributario pueden producir desconocimiento o desinformación respecto de varios temas, como es el caso del Comprobante Fiscal Digital por Internet.

Por ello, consideró que los pagadores de impuestos tienen una tarea frente a estas modificaciones que -en su opinión- están acordes con la tendencia internacional, que consiste en cambiar nuestro paradigma frente a la administración tributaria y enfrentar la resistencia al cambio.

En ese sentido, Diana Bernal pidió a los contribuyentes aceptar las nuevas herramientas tecnológicas como un medio idóneo para el progreso del país y de todos.

Se comprometió a velar por los derechos de los causantes incluso en los casos que actuando de buena fe, recibían comprobantes que posteriormente eran objetados por las autoridades fiscales en virtud de no ser auténticos, o bien por carecer de la totalidad de los requisitos necesarios.

Por su parte, el representante de la Coparmex en Nuevo León, Gabriel Andrade, estableció que la factura electrónica es buena para ampliar la base de contribuyentes y que todo mundo se meta al corral .

Pero el problema será para los contribuyentes que estén alejados de las metrópolis sin acceso a Internet. Por eso consideró necesario un periodo de transición para implementar de lleno la digitalización en la facturación. Las empresas van a poder cumplir sin ningún problema, pero el proveedor de años a lo mejor no y eso será un problema para nosotros porque no podremos deducir gastos .

El reto no es que la regla sea mala, sino que no todos están preparados, para lo cual deber haber una alternativa para que los negocios sigan operando sin afectar la rentabilidad. La bronca para los empresarios es la parte operativa, como sistema va a ser más fácil, pero en la operación día a día no porque nos topamos con proveedores que no están preparados .

leonor.flores@eleconomista.mx