Para el próximo año, el pago de impuestos que realizan los más de 53 millones de contribuyentes ayudará a solventar 56.03% del gasto neto del sector público, que incluye rubros como pensiones, gasto corriente e inversión, pues se espera obtener una recaudación por 2.7 billones de pesos, monto que es 55% mayor a lo que se registró en el 2014 cuando entró en vigor la reforma fiscal.

De acuerdo con la minuta de Ley de Ingresos de la Federación (LIF 2017) -que está en discusión en el Senado de la República- el crecimiento de la recaudación se deberá principalmente a la carga fiscal que se hará en el Impuesto sobre la Renta (ISR). Se prevé que con este gravamen se obtengan ingresos por 1.4 billones de pesos, lo que significaría un incremento de 42% respecto de lo que se recaudó en el 2014, cuando entró en vigor la reforma tributaria.

Una de las principales peticiones del sector patronal durante la discusión de la iniciativa de Ley de Ingresos en la Cámara de Diputados fue precisamente el que se pudieran deducir todas las prestaciones laborales que otorgan los patrones a los trabajadores; sin embargo, una vez más no se les hizo caso.

En la medida en que más gente contribuya al pago del ISR, se podría pensar en reducir la tasa de impuesto sobre los ingresos de los trabajadores e incrementar las deducciones en las prestaciones laborales como los planes privados de pensiones , dijo Francisco Villa, director de Soluciones de Fondos de Inversión, de Principal Financial Group.

Refirió que, si bien el gobierno federal no debe descuidar el equilibrio de las finanzas públicas en la parte de la recaudación, debe esforzarse más en incrementar la base de contribuyentes que pagan impuestos. Esto nos permitiría un mayor margen de maniobra en la deducibilidad de las prestaciones laborales .

Todavía es insuficiente

Leticia Armenta, economista del Tecnológico de Monterrey, refirió que la reforma fiscal fue insuficiente, pues todavía más de 50% de la población se encuentra dentro de la informalidad. Existe una inequidad tributaria, ya que sólo obtienes impuesto de un poco más de la cuarta parte de la población .

En el caso del Impuesto al Valor Agregado (IVA), el cual no tuvo ninguna modificación en la LIF 2017, se espera obtener una recaudación de 797,653.9 millones de pesos, monto que es 31% más de lo que se recaudó en el 2014.

Armenta comentó que si el gobierno hubiera apostado a una reforma fiscal exitosa, debió haber gravado con IVA los alimentos y medicinas, pues además de ayudar a los ingresos presupuestarios, también beneficiaría a los sectores más vulnerables.

Los impuestos indirectos como el IVA son generales y el que compra más, paga más impuestos, y ello genera un beneficio por que todos son consumidores, y por tanto todos participarían en la recaudación. En cambio, en el ISR se desalienta muchas veces las actividades y la formalidad porque se queda la recaudación en una parte de la sociedad que está cautiva , dijo Armenta.

IEPS crece más de 200%

El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) también ha significado gran ayuda a los ingresos presupuestarios del país. Para el próximo año, se prevé obtener una recaudación por 433,890 millones de pesos, que sería 222.73% más de lo que se obtuvo en el 2014.

Esta recaudación se debe principalmente a lo que se obtiene por el impuesto que se cobra en gasolina y diesel, así como el cobro que se hace en los productos con alto nivel calórico y bebidas saborizadas. Fue una salida que buscó el gobierno ante la baja base tributaria y ante la caída de los ingresos petroleros , expuso Armenta.

Comentó que en el caso del IEPS en combustibles, difícilmente se verá cercano el hecho de que puedan bajar de precio, ya que el gobierno tiene que velar por sus ingresos presupuestarios.

En México podríamos tener 25% de gasolina más baratas. Si bien en otros países se cobran impuestos altos en estos combustibles, se hace con objetivos ecológicos; es decir, lo que se recauda se destina para el saneamiento del ambiente o para impulsar y mejorar el transporte público, pero es algo que aquí en México difícilmente veremos , concluyó.

elizabeth.albarran@eleconomista.mx