Con la abstención del PAN, la tercera comisión de trabajo de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión aprobó por nueve votos la designación de Guillermo Hopkins Gámez, Luis Miguel Montaño Reyes, José Gerardo Quijano León y Óscar Guillermo Levin Coppel como vocales de la Junta de Gobierno del Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB).

Los futuros funcionarios públicos, cuya designación deberá ratificar el pleno de la Comisión Permanente en la sesión ordinaria de este miércoles, habrán de desempeñar sus cargos en forma escalonada.

Es decir, Hopkins Gámez fungirá durante el periodo comprendido desde su nombramiento y hasta el 31 de diciembre del 2013; Montaño Reyes, hasta el 31 de diciembre del 2014; Quijano León, hasta el 31 de diciembre del 2015, y Levin Coppel hasta el 31 de diciembre del 2016.

La senadora Dolores Padierna (PRD), presidenta de la referida comisión de trabajo, informó que los cuatro candidatos propuestos por el Ejecutivo federal, quienes comparecieron ante los legisladores por separado, cumplen con los requisitos previstos en la Ley de Protección al Ahorro Bancario.

En su turno, ante senadores y diputados federales, Hopkins Gámez expresó que entre los retos del IPAB para los próximos años destaca finalizar los procesos de recuperación de los activos que se encuentran bajo su dominio, concluir los procesos de liquidación de los bancos y reducir el costo de la deuda a su cargo.

Precisó que el Instituto vigila actualmente 42 bancos y 118,564 cuentas, y tiene una deuda que asciende a 812,851 millones de pesos, que se ha reducido en términos del PIB de 12 a 5%, derivado del crecimiento de la economía nacional.

A decir de Montaño Reyes, es momento de que el IPAB reoriente sus recursos y esfuerzos hacia un seguro de depósito eficiente que permita minimizar las pérdidas que eventualmente tuvieran que ser sufragadas por el Estado.

Asimismo, urgió a adecuar la actuación del Instituto hacia una labor preventiva y de inteligencia, aprovechando los esquemas de alertas tempranas y resoluciones bancarias existentes.

Por su parte, Quijano León habló de la necesidad de modificar la ley en la materia y hacer efectiva la posibilidad de establecer cuotas ordinarias en función de los riesgos. Finalmente, Levin Coppel llamó a contrarrestar la mala percepción que la ciudadanía tiene de las instituciones bancarias, no sólo por la calidad del servicio que prestan, sino por los costos y bajos rendimientos.