El gobernador del Banco de México (Banxico), Agustín Carstens, afirmó que una mayor competencia en los mercados ayudará a alcanzar la meta inflacionaria de 3 por ciento.

Durante la firma de un convenio de colaboración con la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece), advirtió que prácticas anticompetitivas tienen efectos sobre los precios de bienes similares al de los impuestos, pero sin que ello signifique una recaudación para el gasto público, sino como una renta que extraen terceros, en detrimento del beneficio que debiera corresponder a los consumidores, cuando el objetivo de una inflación baja y estable debería ser el menor costo posible para la sociedad.

Para cumplir a cabalidad con este propósito resulta de gran ayuda que cada vez nos acerquemos más en México a un entorno de plena competencia en los mercados. Esto, fundamentalmente, porque el poder de las herramientas de política monetaria se reduce considerablemente cuando prevalecen mercados carentes de una sana competencia . Incluso, matizó que cuando se trata de bienes de consumo generalizado provenientes de mercados sin competencia se lesiona más a los hogares más pobres.

ACUERDO DE COLABORACIÓN

De ahí que Carstens destaca la importancia del acuerdo de colaboración que firmó ayer con el organismo antimonopolio.

Al respecto, la comisionada presidente de la Cofece, Alejandra Palacios, dijo que dicho acuerdo servirá para la elaboración de la investigación que presentará a finales de junio sobre la competencia en el sector financiero.

Ayudará para facilitar el intercambio de criterios técnicos y de información, para ampliar el alcance y calidad del estudio de las condiciones de competencia financiera.

El análisis de la Cofece abarcará 33 segmentos con el propósito de ver el grado de competencia para dar recomendaciones a los reguladores, y de llegar a encontrarse prácticas anticompetitivas, se evaluará si se aplican sanciones.

Carstens y Palacios coincidieron en que el acuerdo establece los fundamentos de una fructífera relación institucional de largo plazo, en donde no queda duda de que la estabilidad del poder adquisitivo de nuestra moneda, el sano desarrollo del sistema financiero y el correcto funcionamiento de los sistemas de pagos se dan mejor en un entorno de mercados competidos.