Las ventas de casas nuevas unifamiliares en Estados Unidos escalaron a un máximo de siete meses en febrero, lo que sugiere que la recuperación del mercado inmobiliario siguió ganando impulso pese a los precios altos y a la escasez de inventarios.

Otro dato divulgado mostró un inesperado aumento en el número de estadounidenses que presentaron nuevas solicitudes de subsidios estatales por desempleo la semana pasada. Sin embargo, el mercado laboral sigue mejorando, lo que junto a la fortaleza de la vivienda debería apuntalar al crecimiento económico.

El Departamento de Comercio dijo que las ventas de casas nuevas subieron 6.1%, a una cifra anual desestacionalizada de 592,000 unidades el mes pasado, el nivel más alto desde julio del 2016. Las ventas ya se recuperaron tras una fuerte caída en diciembre.

Economistas consultados en un sondeo de Reuters proyectaban que las ventas de casas nuevas, que responden por cerca de 9.7% del mercado, se elevaran 0.7%, a una tasa de 565,000 unidades, en febrero.

Las ventas de viviendas nuevas subieron 12.8% en comparación a febrero del año pasado, lo que demuestra la resiliencia del mercado inmobiliario.

En otro informe, el Departamento del Trabajo indicó que los pedidos iniciales de subsidios estatales por desempleo aumentaron en 15,000, a una cifra desestacionalizada de 258,000, en la semana que terminó el 18 de marzo.

Los pedidos han estado ahora debajo del umbral de 300,000, que es asociado a un mercado laboral saludable, por 80 semanas consecutivas. Esa ha sido la racha más larga desde 1970, cuando el mercado laboral era más pequeño. Actualmente, el mercado laboral está cerca del empleo pleno.

El promedio móvil de cuatro semanas en las solicitudes del seguro de desempleo, considera una mejor medición de las tendencias del mercado laboral porque elimina la volatilidad semanal, subió sólo en 1,000, a 240,000, la semana pasada.

El crecimiento del empleo ha promediado 209,000 por mes en los últimos tres meses y la tasa de desempleo es de 4.7%, cerca del mínimo de nueve años de 4.6% que tocó en noviembre del 2016. La mejoría de las condiciones del mercado laboral y la aceleración de la inflación permitió a la Reserva Federal subir las tasas de interés la semana pasada.