El Salvador superó los 500,000 usuarios de la billetera Chivo para realizar transacciones en bitcoin, y abrió cajeros en nueve ciudades de Estados Unidos, informó el presidente Nayib Bukele.

“Actualmente contamos con más de medio millón de usuarios (de la billetera Chivo)”, escribió Bukele en Twitter, una semana después de que El Salvador se convirtiera en el primer país en utilizar el bitcoin como moneda de curso legal, en un afán de recuperar su estancada economía, dolarizada hace 20 años.

La “Chivo Wallet” es una billetera electrónica que los salvadoreños, dentro y fuera del país, pueden descargar en su teléfono celular para realizar transacciones con esta criptomoneda. Quienes la instalan reciben el equivalente a 30 dólares en bitcoin para empezar a operar.

El mandatario informó además que los 200 cajeros instalados en diferentes puntos del país “funcionan perfectamente”, así como los 50 cajeros que fueron habilitados en las ciudades estadounidenses de San Francisco, El Doral, Atlanta, Chicago, Dallas, El Paso, Houston, Laredo y McAllen.

“En Estados Unidos tenemos cajeros Chivo (que puedes usar para recargar sin pagar comisiones) donde la legislación local lo permite", explicó el mandatario.

A nivel local, según el Presidente, “cada día se suman más comercios que aceptan pagos en bitcoin o dólares, utilizando otras apps y también la Chivo Wallet”.

Previo a la entrada en vigor de la Ley Bitcoin en El Salvador, el estudio “El Informe Blockchain en América Latina 2021”, realizado por la agencia de marketing Sherlock Communications, reveló que 54% de la población en dicho país desconocía estos instrumentos.

De acuerdo con la ley salvadoreña, todos los comercios deberán tener la tecnología para aceptar transacciones en bitcoins. Sin embargo, el dueño del negocio puede escoger entre quedarse con la criptomoneda o activar la opción para que el ingreso final caiga en dólares.

El gobierno espera que el uso del bitcoin contribuya a que los servicios financieros lleguen a una mayor parte de la población y capte los más de 400 millones de dólares de comisiones por las remesas que los salvadoreños envían desde el extranjero a través de entidades financieras.

El envío de dinero desde el extranjero es un importante motor de la economía salvadoreña, equivalente a 22% del PIB.