Analistas de Moody’s y Fitch Ratings descartan que México se encuentre en un riesgo significativo ante el retiro de compras de activos de la Reserva Federal, una intempestiva alza en las tasas de largo plazo de Estados Unidos e incluso una nueva escalada en la aversión hacia emergentes.

Desde Nueva York, el director de calificaciones soberanas para América Latina, Mauro Leos, explica que hay flexibilidad financiera para enfrentar estas eventualidades, gracias al ahorro en reservas internacionales con que cuenta el banco central y la línea financiera abierta que tiene en el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Esta semana, el saldo de reservas internacionales llegó a 179,663 millones de dólares, que al sumarse con la línea de Crédito Flexible que tiene abierto México en el FMI, por 73,000 millones de dólares, genera una disponibilidad de 252,663 millones de dólares para enfrentar eventualidades financieras.

Estos recursos son un ancla que, en su opinión, limitan la exposición del mercado mexicano a los rallies que pudieran presentarse contra emergentes, sin generarle mayor compromiso.

No obstante esta disponibilidad de recursos, las inversiones de cartera y en el mercado accionario en poder de extranjeros rebasan en 50,727 millones de dólares los recursos en caja que podría tener el Banco de México para compensar una eventual corrida.

Datos del Banco de México muestran que los valores gubernamentales en poder de extranjeros, más los títulos de renta variable en el exterior, suman 303,390 millones de dólares.

Sin embargo, la analista de Fitch para México, Shelly Shetty, descarta desde Nueva York una estampida de capitales, pues hay solidez financiera suficiente en México que ha limitado la volatilidad .

Destaca que hay elementos como un limitado déficit corriente y el bajo nivel de endeudamiento público que son, y serán en todo momento, anclas que otorgan una mejor posición al mercado mexicano para enfrentar una mayor turbulencia que pudiera presentarse.

Claramente esperamos una mayor volatilidad en general para los mercados emergentes conforme se completa el tapering de la Fed y teniendo a una de las monedas más líquidas, el peso mexicano, se espera que absorberá la turbulencia sin mayor impacto , comenta.

Pese a volatilidad, permenecen recursos en el país

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