La calificadora de riesgo crediticio Fitch Ratings dijo el viernes que la nota soberana “AAA” de Estados Unidos podría verse presionada si los legisladores federales no llegan oportunamente a un acuerdo sobre el límite de deuda.

“(Creemos) que el límite de deuda se elevará o suspenderá a tiempo para evitar un evento de incumplimiento, pero si esto no se hiciera de manera oportuna, la reducción en la flexibilidad financiera podrían aumentar el riesgo de incumplimiento soberano de EU”, dijo la institución en un comunicado.

La secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, advirtió la semana pasada que el gobierno podría quedarse sin efectivo el 18 de octubre, lo que llevaría al primer impago (default) de la historia de ese país.

“Si viéramos que ese escenario se vuelve probable (alcanzar la fecha límite), revisaríamos la calificación soberana de Estados Unidos, con probables implicaciones negativas", añadió.

La agencia explicó que la plena confianza de los inversionistas en la capacidad de pago de Estados Unidos es lo que le permite tener una calificación “AAA” con una deuda pública tan alta. Pero la falta de consenso legislativo podría dañar esa confianza.

Fitch detalló que “rebajaría sólo los instrumentos afectados a un nivel de calificación de impago, mientras que los instrumentos no impagados que siguieran funcionando mantendrían sus calificaciones actuales”.

Fitch tiene una perspectiva negativa sobre la calificación “AAA” de Estados Unidos desde julio del 2020.

El límite de endeudamiento es el nivel máximo legalmente establecido que puede pedir prestado Estados Unidos para financiar muchas de sus actividades, por ejemplo, salarios para los militares, los pagos de beneficios del Seguro Social y el pago a los soldados. También, para pagar deudas adquiridas anteriormente.

¿Cuál es el estado de las negociaciones?

El partido demócrata (del presidente Joe Biden) controla ambas cámaras del Congreso pero por un margen muy reducido. Por eso, necesita algunos votos republicanos para superar un obstruccionismo en el Senado, sin embargo, la oposición ha dejado claro que no los ayudará a aumentar el límite de la deuda.

Los jaloneos legislativos tienen lugar en medio de las negociaciones sobre dos proyectos de ley de gastos por billones de dólares que conforman las grandes apuestas del gobierno de Biden:

1) El proyecto de ley para invertir 1.2 billones de dólares en infraestructuras, y 2) un plan para destinar 3.5 billones de dólares en educación y atención infantil, ampliar programas de salud y promover la energía limpia.

El Presidente instó el viernes en el Congreso a superar las divisiones que amenazan su agenda y a aprobar leyes para reforzar los programas de seguridad, lucha contra el cambio climático y reconstrucción de carreteras y puentes del país.

Los republicanos dijeron que no aumentarán el tope de la deuda para pagar esas facturas.

Sin embargo, el límite debe aumentarse de todos modos para pagar los gastos aprobados tanto por la pasada administración como por la actual.

El límite en el techo de deuda se está usando como una especie de moneda de cambio entre ambos partidos para negociar los proyectos insignia del presidente Biden.

Demócratas abren la puerta a un acuerdo

El ala progresista del Partido Demócrata señaló el domingo estar dispuesta a conseguir que el programa de inversión del Presidente de Estados Unidos se apruebe en el Congreso, aunque se avecinan negociaciones intensas para superar las divisiones del partido.

En la oposición, una parte de los republicanos apoya el proyecto de ley para invertir en infraestructura, pero se opone al segundo paquete de programas sociales.

Pese a todo eso, el Congreso debe abordar antes del 18 de este mes el aumento del límite de la deuda actual. Los demócratas afirman que evitar un impago es la prioridad absoluta.