Los crecientes temores sobre los bancos españoles perseguían a los líderes financieros internacionales, llevando a ministros gubernamentales y a un Gerente Ejecutivo a realizar un rápido rescate para evitar que el daño se extienda por Europa y la economía global.

En una conferencia del Instituto Internacional de Finanzas en Copenhague, los ministros destacaron que los problemas de los prestamistas españoles llegaron a diversos lugares de Europa.

Debemos encontrar formas de lidiar con esto muy rápido, porque hoy es la mayor amenaza para la economía mundial , dijo el ministro de Finanzas sueco, Anders Borg.

No hay duda de que los bancos españoles necesitan apoyo de una forma u otra, puede ser capital del gobierno, préstamos o ambos , dijo el jefe ejecutivo del Danske Bank, Eivind Kolding.

Aunque la carga de deuda gubernamental directa de España es menor que la de otros países del bloque europeo, las necesidades de sus bancos y las deudas acumuladas llevan al país hacia un rescate que sería más costoso que el entregado a Grecia, Irlanda y Portugal.

LAS CONCLUSIONES

El Fondo Monetario Internacional (FMI) presentará el próximo lunes sus conclusiones definitivas sobre la salud de la banca española, en las que apuntará a un déficit de capital de unos 40,000 millones de euros, dijeron dos fuentes bancarias.

El ejercicio del Fondo, que según fuentes incluirá el segundo real decreto de aumento de provisiones aprobado por el gobierno en mayo, determinará que las necesidades totales del sistema bancario rondan los 90,000 millones de euros, de los que 50,000 podrían ser perfectamente cubiertos por los recursos de las entidades.

Al informe del FMI, que en sus conclusiones preliminares indicó que 70% de la banca española gozaba de buena salud, se le sumarán las conclusiones de la auditoría independiente que están llevando a cabo Oliver Wyman y Roland Berger.

Con la dificultad de financiar bajo su escudo el déficit bancario con el diferencial en torno de 500 puntos básicos, España negocia a marchas forzadas con sus socios europeos un mecanismo de ayuda para financiar a los bancos en dificultades, para lo que la auditoría quitará protagonismo a las estimaciones del FMI.