En vísperas de la decisión de política monetaria del Banco de México, programada para el 15 de agosto, tres bancos centrales se han montado a la ola mundial de recortes en sus respectivas tasas de referencia.

Ayer, India, Nueva Zelanda y Tailandia bajaron sus réditos más de lo anticipado por el mercado, mientras la semana pasada, fueron la Reserva Federal y el Banco Central de Brasil quienes redujeron sus tasas.

El Banco Central de Nueva Zelanda recortó su rédito en 50 puntos base, esta decisión superó el cuarto de punto porcentual estimado por el mercado, y con ello quedó la tasa en 1 por ciento.

También el Banco de la Reserva de India redujo su tasa de interés de referencia, por cuarta vez en este año, aplicando un ajuste de 35 puntos base. Esta rebaja es más profunda que la anticipada por el mercado que era de 25 punto base, con ello, dejó el nivel en 5.4%, el más bajo en una década.

El de Tailandia fue otro banco central que condujo el primer recorte de su tasa en cuatro años, en una proporción de un cuarto de punto porcentual, contra una expectativa de que se mantendría sin cambio; con este movimiento, el objetivo de la tasa quedó en 1.50 por ciento.

Esta ola de recortes del rédito en el mundo es una coincidencia del diagnóstico de cada banco central, acerca de las condiciones domésticas de su economía, consideran estrategas de Goldman Sachs. El diagnóstico de las autoridades monetarias también está tomando en cuenta lo que se considera el principal riesgo mundial: el impacto de la incertidumbre por la creciente tensión comercial que protagonizan Estados Unidos y China, advierten estrategas de FocusEconomics.

La semana pasada, la Reserva Federal de Estados Unidos recortó en 25 puntos base el objetivo de la tasa, para dejarla entre 1.25 y 1.50%; unas horas después, el Banco Central de Brasil recortó en 50 puntos base la tasa de referencia para dejarla en 6 por ciento.

Presión del más alto nivel

El exgobernador del Banco Central de India y candidato del mercado para liderar el Fondo Monetario Internacional (FMI), Raghuram Rajan, acaba de divulgar un ensayo donde asevera que tras la llegada de líderes populistas al poder, “los políticos consideran que los bancos centrales tienen superpoderes que deben utilizar para mejorar la situación de las economías para rescatarles de sus errores políticos”.

Al interior del ensayo titulado “El tercer pilar: Cómo los mercados y el Estado dejan a la comunidad detrás”, plantea que la expectativa del mercado y de mandatarios de que la política monetaria compensaría una desaceleración podría generar inestabilidad financiera en el mediano plazo, un costo bastante alto para un banco central que debe contar con la confianza de los agentes económicos.

Ante este dilema, de actuar ante la desaceleración de la economía, sin que parezca que ceden a la presión de los mandatarios, los banqueros centrales deben explicar su función al público, sugiere, de manera que entiendan que la tasa es mucho más que una herramienta para estimular a la economía.

Banxico se reunirá

El  próximo jueves 15 de agosto, la Junta de Gobierno de Banco de México divulgará su quinto anuncio monetario del año. Las minutas de las reuniones anteriores permiten ver que uno de los cinco miembros, el subgobernador Gerardo Esquivel, ha votado en dos ocasiones por recortar la tasa argumentando el relajamiento de la política monetaria en países avanzados y la “notable” desaceleración económica en México.

Destaca además la relatoría de junio: uno o más de los miembros de la Junta valoraron la posibilidad de un recorte “si la inflación continúa comportándose en línea con su convergencia hacia su objetivo”.  De darse el caso “será necesario iniciar un ciclo de relajamiento en un horizonte relativamente corto”.