El aumento en las aportaciones para el retiro del 6.5% al 15% como se propone en la iniciativa de reforma a las afores, no representa un impuesto ni tampoco un efecto adverso en los empleos formales y en los salarios que perciben los trabajadores, afirmó Guillermo Zamarripa, integrante de la Comisión de Seguridad Social y Pensiones del Consejo Coordinador Empresarial (CCE).

“Esto hay que verlo en su justa dimensión, esta es una contribución para el ahorro de los trabajadores, no es un impuesto, ese dinero se va a una cuenta individual que es del trabajador. Esto nos ubica a un nivel cercano a estándares internacionales y nos pone a un nivel más competitivo si consideramos también el ahorro de la vivienda”, expuso en una videoconferencia sobre la reforma en sistema de pensiones.

La propuesta que se presentó el miércoles pasado por representantes del sector privado, sindicatos de trabajadores y el presidente del país, indica que el aumento de 6.5% a 15% será asumido por los patrones dependiendo del ingreso de cada trabajador, de tal manera que las aportaciones patronales se ubicarán entre 5.151% y 13.875 por ciento.

Cada año, la aportación patronal crecería 1.090 puntos porcentuales, pero dependerá del ingreso de cada trabajador. Si el trabajador percibe un salario mínimo, el patrón aportará 5.151% y si el ingreso es de 25 UMA, la aportación sería de 13.875 por ciento.

Zamarripa mencionó que, si esta reforma se aprueba y entra en vigor en 2021, el aumento a las aportaciones se aplicaría a partir del 2023 y cada aumento se daría de manera gradual hasta 2030. “Estamos hablando de un periodo de transición de 10 años que permite superar la coyuntura y la crisis en la que estamos y asimilar este proceso de manera gradual”.

Con respecto a las aportaciones que hace el gobierno, la iniciativa sugiere que se conviertan en cuotas sociales. Si el trabajador percibe un salario mínimo, el gobierno aporta el 8.724% y para los que perciban cuatro UMA aportará el 1.798 por ciento. 

Se propuso que la cuota del gobierno se usara de una forma más equitativa para los trabajadores de menores ingresos. Se propuso concentrar toda esta bolsa de recursos en los trabajadores que reciban ingresos hasta 4 UMAS que son el 70% de los trabajadores”, expuso. 

De esta manera, la cuota social para quienes ganan hasta un salario mínimo, la cuota social del gobierno asume 100% el aumento, con lo que no habría un incremento en las aportaciones de los patrones. 

El monto de la cuota social diaria sería de 10.75 pesos para los trabajadores que ganan un salario mínimo y se reducirá gradualmente para ser de 6.25  pesos diarios para los trabajadores con ingresos de 4 UMAS. "Entonces, los que ganan 1 salario mínimo, el gobierno cubre 100% el aumento, y en los que perciben 4 UMA, el gobierno asume 21% del aumento y la empresa 79%, explicó.

“Con esto lo que se hace es usar ese dinero del gobierno para concentrarlo en los trabajos de menores ingresos, y no se da un incentivo a la informalidad en esos niveles salariales que es donde se concentra el mayor cambio de formalidad e informalidad”.

Para Zamarripa, el aumento de las aportaciones patronales no significará aumento en la informalidad por posibles despidos o reducciones a los salarios.

“El aumento va ser hasta 2023 y con un aumento de 1%, lo cual es muy manejable en términos de montos, de las negociaciones salariales y laborales. No creo que lleve a un tema de menores salarios por la transición que se da, la cual permite absorberlo perfectamente en los modelos de negocios”.

Zamarripa indicó que también la reducción de semanas de cotización de 1,250 a 750, permite que más personas puedan acceder a la pensión mínima garantizada, pues de no hacerlo solo el 24% de los trabajadores que cotizan con el régimen de 1997 tendrían acceso a una pensión.

“Se propuso que la pensión mínima garantizada se base en función de semanas, salario y edad, de tal manera que una persona de 60 años con 750 semana tendría acceso a una garantía de entre 0.7 y 2.2 salarios mínimos. Se logra una red de protección más efectiva, sobre todo para quienes tienen poco más de ingresos de 3 o 4 salarios”.

Reforma en afores generaría ahorro del 40% del PIB

La iniciativa de reforma en pensiones que presentaron representantes del sector privado, sindicatos y legisladores, podría generar un ahorro interno que represente alrededor del 40% del Producto Interno Bruto (PIB), indicó Carlos Salazar, presidente del CCE

“Esta reforma nos deja como efecto colateral una ventaja es que el ahorro se va a cambiar en el tiempo para representar a nivel macro hasta casi el 40% del PIB, eso nos dejará un sistema financiero más fortalecido”, expuso en una videoconferencia sobre la reforma en sistema de pensiones.

Agregó que este tipo de ahorro también ayudará a dar un respiro a las finanzas públicas del país y se podrían asignar mayores recursos al gasto de inversión pública. “Permitirá una mejor reasignación de los ingresos y aumentar la inversión, siempre hemos dicho que la falta de inversión pública y privada es la limitante más grande que tenemos en nuestro país”.