La negociación entre el Gobierno argentino y el Fondo Monetario Internacional por la deuda de más de 47,000 millones de dólares que tiene el país avanza, según afirmaron tanto los técnicos del FMI como el ministro de Economía, Martín Guzmán. Eso sí: no hay que esperar que el acuerdo esté cerrado este año... y hasta que no esté el acuerdo, tampoco hay que esperar ningún desembolso ni transferencia, según advirtió el representante argentino ante el organismo, Sergio Chodos.

Tras el canje de la deuda privada -tanto la de ley internacional como la de ley local- el Gobierno encaró una segunda negociación en torno a los más de 47,000 millones de dólares que le debe al FMI.

Informaron en un comunicado que analizaban “positivamente la intención de las autoridades de solicitar un programa bajo el Servicio Ampliado del FMI (SAF o EFF, por sus siglas en inglés) así como su intención de respaldarlo con un amplio consenso político y social”. “Hubo buen avance y el diálogo continuará en las próximas semanas”, resumió el FMI.

La premisa es crecer para apuntalar la estabilización económica. Básicamente, la idea es que no es un plan del FMI sino uno del Gobierno de Alberto Fernández que, en todo caso, debe tener el visto bueno para que la negociación sea exitosa.

Lo cierto es que lo que hay hasta ahora es el inicio de un camino que implicará más negociaciones, tal como también planteó Chodos. Negociaciones que deberían concluir con un acuerdo que, además, tendrá que ser aprobado por el Congreso, porque así lo propuso el propio Gobierno. Que eso termine en lo que queda del año es prácticamente imposible, como tampoco hay chance de que haya más desembolsos del FMI antes de un nuevo acuerdo.