La agencia Standard & Poor’s (S&P) refirió que la decisión de Argentina de extender “unilateralmente” los vencimientos de su deuda constituye un incumplimiento de pagos, y advirtió que la calificación crediticia soberana en moneda local y extranjera del país ahora está en “default selectivo”.

La rebaja se produjo después de que los precios de los bonos argentinos cayeron, y el riesgo país se disparó a niveles no vistos desde el 2005, después de que el gobierno del presidente Mauricio Macri anunció que buscará extender los plazos de la deuda privada y con el Fondo Monetario Internacional (FMI). “Tras la incapacidad de continuar colocando títulos de corto plazo con el sector privado, el gobierno argentino extendió unilateralmente el vencimiento de todos los documentos a corto plazo”, dijo la agencia.

S&P puntualizó que las vulnerabilidades crediticias de Argentina llegan sobre todo de un entorno financiero que se deteriora. También habla de la pérdida de confianza de los mercados sobre lo que hará el próximo gobierno, luego de las presidenciales de octubre.

Cabe recordar que el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, informó que Argentina le pidió al FMI la revisión de los vencimientos de su crédito por 56,000 millones de dólares, que comienzan en el 2021, para aliviar la actual turbulencia en el mercado cambiario

“Argentina le propuso (al FMI) iniciar el diálogo para reperfilar los vencimientos de deuda”, dijo Lacunza en una rueda de prensa en la que también anunció otras iniciativas para postergar el pago de bonos a inversores institucionales.

El ministro estimó que estas conversaciones pueden comenzar en el actual mandato del liberal Mauricio Macri, pero terminarán “inexorablemente” en el siguiente periodo de gobierno, que comienza el 10 de diciembre.

Además, aclaró que no se prevé negociar quitas de capital ni de intereses, sino solamente extender los plazos para que el próximo gobierno “pueda desplegar su política sin condicionamientos financieros”.

En conclusión, el gobierno pospondrá 7,000 millones de dólares en pagos de letras locales a corto plazo para inversores institucionales y buscará un “reperfilamiento voluntario” de 50,000 millones de dólares de deuda a largo plazo. También iniciará conversaciones para el pago de más de 44,000 millones de dólares que ha recibido del FMI, sobre un préstamo stand by de 57,000 millones de dólares.

Turbulencia en los mercados

Fue mala la reacción del mercado a los anuncios que hizo el ministro de Hacienda. El índice bursátil S&P Merval cayó 5.8%, con lo que acumula un derrumbe de 45.2% desde que el oficialismo fue derrotado en las elecciones primarias que se celebraron en el país el pasado 11 de agosto.

Así, el índice de acciones más destacadas se ubicó por debajo de 24,000 unidades. “El hecho de haber perforado la zona crítica de 25,000 puntos habilita ahora sí niveles cercanos a 22,000 puntos”, dijo Eduardo Fernández, de Rava.

Como viene sucediendo en el escenario post PASO, las acciones de bancos fueron las más castigadas. Los papeles de BBVA y Supervielle tuvieron los peores recorridos, y terminaron con bajas de 10.36% y 10.01%, respecto a los precios que habían registrado el miércoles. Los bonos ensayaron una tibia recuperación, pero volvieron rápido a las pérdidas.

Para el director de MB Inversiones, Diego Martínez Burzaco, “las fuertes caídas de los bancos se deben a que son los más damnificados como consecuencia de los recientes anuncios del gobierno, pero otros papeles también, porque muchos de sus excedentes de caja estaban en fondos comunes de inversión”. En la misma línea, el fundador de Asesordeinversiones.com, Alejandro Bianchi, sostuvo que “hay mucho desconcierto en la industria de fondos, porque no saben muy bien cómo se va a llevar a cabo la división entre personas físicas y jurídicas”.

En tanto, el riesgo país se disparaba. Según el índice elaborado por el banco J.P. Morgan, subía fuertes 204 unidades, a 2,276 puntos básicos, a las 5:03 de la tarde, hora de Buenos Aires (2003 GMT), su nivel más alto desde la reestructuración de deuda soberana realizada por el país en el 2005. En cuanto al dólar, éste borró el alza inicial de casi 2 pesos. En las pantallas del Banco de la Nación Argentina cerró estable a 60 pesos, mientras que en el mercado mayorista la divisa terminó debajo de los niveles del miércoles, a 57.90 pesos, 30 centavos menos.