Las próximas alzas de las tasas de interés de la Reserva Federal de Estados Unidos deberían ser graduales o podrían dañar a economías emergentes ya frágiles, donde muchas empresas toman dinero prestado en dólares, declaró Christine Lagarde, directora gerente del Fondo Monetario Internacional.

La funcionaria afirmó que el endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos, que comenzó el mes pasado con la primera alza de las tasas de los fondos federales en una década, debería ser respaldado por evidencia clara de inflación en el país y remarcó las implicaciones negativas para economías emergentes.

El tema clave más adelante será el ritmo de normalización. Concordamos en que debería ser gradual, como fue anunciado (...), y basado en evidencias claras de mayores salarios o presiones al alza en los precios , sostuvo durante su participación en una conferencia de bancos centrales en París.

La menor confianza en las políticas chinas ha provocado el retiro de inversionistas desde esa economía en desaceleración y de otros mercados emergentes, que habían atraído cientos de miles de millones de dólares durante la década previa gracias a mayores retornos frente a economías desarrolladas.

Lagarde puntualizó que tasas de interés más altas, combinadas con un alivio monetario en la zona euro y Japón, podrían impulsar al dólar, lo que haría las cosas más difíciles para muchas empresas en economías emergentes que toman prestado en dólares.

Para las economías emergentes, esto podría aumentar la vulnerabilidad en sectores con exposición al dólar, especialmente empresas , comentó.

El yuan se ha depreciado más de 1% desde comienzos de año, lo que ha aumentado la incertidumbre sobre las intenciones de China respecto del tipo de cambio y ha reforzado las preocupaciones de que Pekín pueda estar perdiendo su control de la política económica en momentos en que el país se encamina a anotar su crecimiento más débil en 25 años.

No obstante, indicó que el país asiático trabaja para reequilibrar su economía, dirigiéndola a un crecimiento más lento y sostenible. Éste es un esfuerzo positivo que, en el largo plazo, beneficiará a todos. En el corto plazo, sin embargo, esta transformación genera efectos indirectos , como una menor demanda de materias primas, agregó.

Para Lagarde, las economías avanzadas deben estar atentas al actual entorno de elevada incertidumbre y a la volatilidad de los mercados financieros. Y alertó que se debe prestar atención al impacto del mundo emergente en el crecimiento (...) Nuestras propias estimaciones muestran que la desaceleración de 1% en el mundo emergente reduciría el crecimiento en los países avanzados, por lo menos alrededor de 0.2 puntos porcentuales , comentó.

Un proceso de convergencia exitoso en el mundo emergente ayudaría a triplicar el tamaño de la economía mundial en los próximos 25 o 30 años , concluyó.