Si la inflación en México sigue creciendo, podría alimentarse un clima adverso con alto impacto en las personas que reciben menos recursos, admitió Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.

Desde Santiago de Chile explicó que hasta ahora la mejora del salario mínimo ha compensado parcialmente el impacto del aumento de los precios de combustibles.

Sin embargo, apoyándose en información del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), explicó que este avance que sin duda ha mejorado el clima adverso no se mantendrá por un tiempo indefinido si la inflación sigue creciendo .

Durante la presentación del informe anual Panorama Social, destacó que en el primer trimestre del año, la variación de precios de la canasta alimentaria en México fue poco menos de 2.9 por ciento .

Una fluctuación que contrasta con la registrada por la inflación general, que al cierre de marzo se ubicó en 5.35%, matizó. Y como mejoró el salario mínimo, el efecto ha sido positivo sobre las personas que perciben menos recursos.

En la conferencia, la funcionaria explicó que el consenso mostrado por el sector privado de México para subir el salario mínimo es esencial para compensar el impacto de la escalada de precios, y para la posición que debe llevar México a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Ya no puede buscarse la competitividad a partir de salarios bajos , enfatizó.

Y al tocar el tema de la renegociación del TLCAN, reconoció que la incertidumbre acompañará a la renegociación.

La funcionaria destacó que las reformas estructurales de México propiciarán un mejor escenario económico que sí tendrá un impacto en el bienestar de la población. Pero aún no se puede ver.

Se supone una reducción importante en tarifas de servicios de telecomunicaciones y de energéticos, y no se ha logrado ver, refirió.

Por ello, considera que las reformas estructurales deben estar acompañadas con reformas sociales, de manera que se pueda multiplicar y acelerar el impacto de su ejecución .

Entre las reformas sociales sugeridas, mencionó la universalización de servicios sociales y el aumento del ingreso básico ciudadano o mínimo vital. Al aplicarlas en conjunto, se tendrá una estrategia integral, aseguró.

Eliminar desigualdad, el reto

Al interior del informe, la Cepal evidenció que 10% de las empresas de México concentra 93% de los activos físicos, lo que hace de México el país con la desigualdad de ingresos más excepcional.

Según su métrica, entre el 2004 y el 2014, la riqueza de México se duplicó con un crecimiento real promedio de 7.9 por ciento. Pero esta expansión no fue derramada de la misma forma en todas las familias. De acuerdo con la Comisión, 1% de los hogares del país concentra un tercio de la riqueza generada en ese lapso.

La entidad enfatizó que se presentó una mejoría relativa en los ingresos laborales en América Latina entre los años 2012 y 2015, lo que favoreció reducir la desigualdad de la región.

Estos avances fueron impulsados por políticas activas como la formalización del empleo y el aumento real de los salarios mínimos en varios países, argumentó, lo que significa que las mejoras distributivas recientes no estuvieron necesariamente asociadas a un reparto más equitativo del capital.