Las perspectivas para la economía estadounidense son bastante buenas, pero los modestos ajustes de la política monetaria no serán suficientes para contrarrestar las posibles turbulencias, dijo el jueves el presidente de la Reserva Federal (Fed) de Chicago, Charles Evans, dejando la puerta abierta para nuevos recortes de las tasas de interés en caso de ser necesario.

La Fed ha recortado el costo del crédito dos veces este año, debido a que las empresas estadounidenses se han visto afectadas por las crecientes tensiones comerciales con China, el riesgo político que incluye una potencial salida caótica del Reino Unido de la Unión Europea, y el debilitamiento del crecimiento económico en Alemania y otros países.

“Si hay un evento que sacude a la economía mundial o a la economía de Estados Unidos, estos modestos ajustes no van a ser suficientes, esto es sólo gestión de riesgos para ayudar a hacer que las cosas funcionen mejor mientras nos esforzamos por lograr un crecimiento de alrededor de 2% (en Estados Unidos) en los próximos 18 meses”, dijo Evans en una conferencia en Madrid.

“La economía de EU sigue creciendo por encima de la tendencia (...) Las perspectivas económicas de Estados Unidos son bastante buenas, todavía tiene fundamentos sólidos”, y agregó que las tensiones comerciales plantean riesgos que podrían retrasar las decisiones de inversión de las empresas.

El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, dijo en el mismo evento que los mercados pueden estar infravalorando el impacto potencial de un Brexit sin acuerdo.

Evans afirmó que los recientes recortes de tasas por parte de la Fed eran apropiados, pero que el banco central estaría dispuesto a hacer más ajustes si fuera necesario.

“Iremos a nuestra próxima reunión, discutiremos sobre lo que es apropiado, y estoy extremadamente abierto a hacer un ajuste si ésa es la política apropiada”, aseguró Evans, después de destacar también la reciente contracción del sector manufacturero de Estados Unidos como uno de los riesgos para el crecimiento.

Un indicador clave de la industria manufacturera estadounidense cayó a su nivel más bajo en más de una década en septiembre, a medida que las condiciones de los negocios se deterioraban aún más.