Ante la posibilidad de que la recaudación fiscal continúe a la baja, Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia, dijo que el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió hacer más recortes al presupuesto de todas las secretarías federales.

“La semana pasada, las últimas dos semanas, nos han pedido más recortes; el problema de recortar tanto es que yo veo a las secretarías agobiadas, por eso las defiendo, porque les quitaron una gran parte de presupuesto y de la gente”, expresó ante empresarios de la American Chamber (AmCham)México.

Refirió que existe la determinación de no incurrir en déficit fiscal, así que primero se cumplirá ese mandato “para bien o para mal, y ver después cómo corregimos”.

El funcionario comentó, “como vemos que se puede bajar la recaudación (fiscal), por eso nos están pidiendo más recortes y por eso se hizo el consejo (empresarial) para fomentar y traer más inversión”.

Alfonso Romo conminó a los empresarios estadounidenses a creer en AMLO, “lo que dice que vamos a pasar de una austeridad republicana a una pobreza franciscana. ¡No duden!”.

Más tarde, en breve entrevista, el jefe de la Oficina de la Presidencia respondió: “Nos pidieron que tuviésemos un plan B en caso necesario, no nos dijeron cuánto, porque queremos ser muy responsables fiscalmente”.

En lo que va del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cinco dependencias federales han enfrentado la austeridad presupuestal, y al menos 125 programas han desaparecido o disminuyeron sus presupuestos. La mayoría de éstos en el tema social y bienestar, como el apoyo a las guarderías, a las jefas de familia, apoyos al sector ganadero, a la salud, entre muchos.

Otro de los rubros que tuvo disminución fue el de atención a personas con discapacidad, así como el programa de combate a la diabetes, del cual se redujo su presupuesto en 90 por ciento.

Los ajustes se mantienen, así que “traemos una inercia de que no podemos cortar, no queremos paralizar, pero de que hay una determinación a no incurrir déficit fiscal, no tengan duda”, acotó Romo a los empresarios estadounidenses.

Destacó a los socios de la AmCham que todo lo realizado por este gobierno tiene sustento y compromisos de largo plazo, y lo que se observa es que “hubo superávit fiscal en el primer mes (de este año) y estamos en línea”.

Sin embargo, el presidente López Obrador nos lo pidió “salud en tesorería”, estamos revisando si algo sucede.

El representante de AMLO comentó que la medida de austeridad es como de “previsión”, porque queremos cumplirle a 100% lo que les hemos dicho, por lo que se revisarán todas las secretarías.

Romo insistió en que “el crecimiento económico de 4% anual es la responsabilidad de ustedes, no de nosotros. Si no hay proyectos no es mi culpa”, expuso.

Más tijerazos a dependencias

Ante la posibilidad de que en este año se obtengan menores ingresos a lo que contempla el gobierno, los principales recortes se deberán hacer en los gastos de operación de la burocracia.

El artículo 21 de la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria, indica que, en caso de que exista una reducción en los ingresos que se previeron en la Ley, se deberán aplicar diversos ajustes presupuestarios que se deberán aplicar principalmente en el gasto de comunicación social, administrativo (no vinculado directamente a la atención de la población), en servicios personales, y los ahorros y economías presupuestarios que se determinen con base en los calendarios de presupuesto autorizados a las dependencias.

“En caso de que los ajustes no sean factibles o suficientes para compensar la disminución de ingresos, podrán realizarse ajustes en otros conceptos de gasto siempre y cuando se procure no afectar los programas sociales”, establece la ley.

En diciembre iniciaron

Desde el primer mes de López Obrador, las reducciones del gasto fueron notables, especialmente en el programable que registra el gasto de los ramos administrativos, autónomos, generales y de las entidades bajo control presupuestario directo.

En diciembre del 2018, la reducción del gasto programable fue de 25.3% respecto del mismo mes del 2017.

Para los ramos administrativos, el ajuste implicó una disminución de 24.1%, siendo las Secretaría de Energía y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes las más afectadas, con recortes de 88.4 y de 77.4%, respectivamente.

La misma situación fue para los ramos autónomos, que tuvieron una reducción en su gasto de 1,410 millones de pesos. Entre los más afectados se encuentran la Comisión Federal de Competencia Económica, con un ajuste de 65%, y el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, con una disminución de 41.5 por ciento.

Uno de los rubros que más se recortaron en diciembre fue el de servicios personales, donde se registra el gasto en comunicación, viáticos, remuneraciones y otro tipo de prestaciones a los trabajadores al servicio del Estado, pues registró una disminución de su gasto de 7.4% respecto de diciembre del 2017, con lo que se ejercieron 166,387 millones de pesos.

Analistas han comentado a El Economista que, si bien es bueno reducir los gastos que se tienen en burocracia, se deberían hacer bajo un proceso de evaluación, pues al no hacerlo de la manera correcta, el funcionamiento de la administración pública podría llegar a ser ineficiente.

En su momento, Victoria Rodríguez, subsecretaria de Egresos de Hacienda, mencionó que desde el sexenio pasado se implementó un programa de recortes de personal.

Indicó que la reestructuración se está analizando en cada una de las unidades ejecutoras y en cumplimiento de la Ley Orgánica. (Con información de Elizabeth Albarrán)