Lectura 3:00 min
Omar Marmoush, el más "canadiense" de la selección de Egipto
Llamó la atención de una federación canadiense deseosa de hacerse con ese talento emergente.

Omar Marmoush de Egipto lleva el balón durante el partido del Grupo G de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Bélgica y Egipto en el Estadio de Seattle.
Relegado a un rol secundario de comodín en el Manchester City, Omar Marmoush goza de otro estatus muy diferente en la selección de Egipto; el de indiscutible, a la altura de Mohamed Salah.
Junto al "Faraón", la nación de las pirámides espera que Marmoush sea determinante contra Nueva Zelanda (01h00 GMT del lunes) en Canadá, país que trató de reclutarle en categorías inferiores.
Te puede interesar
El jugador nacido en El Cairo dejó su club (Wadi Degla) y su país natal a los 18 años para iniciar la aventura europea, primero en el filial del Wolfsburgo, y después en St Pauli y Stuttgart como cedido, antes de explotar definitivamente en el Eintracht Fráncfort.
Durante ese peregrinaje llamó la atención de una federación canadiense deseosa de hacerse con ese talento emergente. Porque Marmoush posee la nacionalidad a través de sus padres, que a su vez la consiguieron trabajando seis años el país norteamericano.
"Luego de tres o cuatro años en Alemania, la selección canadiense se puso en contacto conmigo (...) el entrenador me llamó personalmente", contó en el programa Sahibat Al Saada. "Pero cuando recibí la llamada, mi decisión ya estaba tomada: mi selección nacional es Egipto, pongo a Egipto por encima de todo".
Zidane y Ronaldinho
En Vancouver ante los All Whites neozelandeses, el delantero de 27 años cumplirá su partido 57 con los Faraones, en los que conforma una temible línea de ataque junto a Salah y Mahmoud Hassan, llamado popularmente "Trézéguet".
Aunque no marcó ante Bélgica (1-1) en el primer partido del Mundial 2026, supuso una amenaza constante para el arquero Thibaut Courtois por sus arrancadas y sus potentes tiros, dos de sus puntos fuertes junto a los lanzamientos a pelota parada.
"Es un equipo que defiende y sale al contraataque, tiene dos jugadores fantásticos con Salah y Marmoush, que van los dos muy, muy rápido", señaló Rudi Garcia, el seleccionador francés de los Diablos Rojos, tras el partido inaugural del grupo G.
A sus 27 años, Marmoush disputa su primer Mundial, una competición con la que soñaba de niño.
Te puede interesar
"Recuerdo el penal al estilo Panenka de Zinédine Zidane contra Italia en la final de 2006 -y su expulsión-, al brasileño Ronaldo, y a Ronaldinho también. Era mi favorito. Me encantaba verlo tan feliz, simplemente jugar con esa sonrisa", rememoraba en una entrevista reciente para la edición de la revista GQ para Oriente Medio.
Suplente de lujo en Mánchester
Contra Nueva Zelanda, el dorsal 22 tendrá la ocasión de lograr junto a sus compañeros lo que nunca ha logrado Egipto en su historia: ganar un partido de Copa del Mundo.
Su historia en los Mundiales se resume en un único partido de la edición de 1934, disputado y perdido por Egipto, la primera selección africana en jugar un Mundial; luego una fase de grupos sin éxito en 1990 (dos empates y una derrota) y, por último, las tres derrotas de la campaña rusa de 2018.
En 2026, Marmoush porta sobre sus hombros gran parte de las esperanzas del país más poblado del mundo árabe, con más de 108 millones de habitantes.
Esa relevancia nacional contrasta con su situación en el Manchester City, donde el polivalente delantero, capaz de jugar como punta, enganche o como interior izquierdo, es sólo un suplente más entre la pléyade de estrellas de los Skyblues.
El paso al 11 titular lo encuentra bloqueado por Erling Haaland, Rayan Cherki o Antoine Semenyo, pero no tira la toalla.
"Es difícil, pero al mismo tiempo eso te hace mejor, porque sabes que cuando estás sobre el terreno de juego tienes que dar lo mejor de ti mismo, porque el que está detrás de ti está preparado para tomar tu puesto", declaró a GQ.
Aun así, esta temporada ha firmado ocho goles y dado tres pases de gol en 36 partidos con el club inglés.



