Rebeldía. Una nueva voz se suma con fuerza en contra de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Se trata de los profesionales de la salud de Japón, quienes estallaron en contra de los organizadores por insistir en la realización del evento y solicitar voluntarios médicos en un contexto de desabasto de personal y agotamiento, con la cuarta ola de contagios encima.

"Siento una fuerte rabia contra la insistencia por organizar los Juegos pese al riesgo que representan para las vidas y la salud de los pacientes y de los profesionales sanitarios", argumentó Susumu Morita, secretario general de la Federación Japonesa de Sindicatos Médicos (Iroren).

Este reclamo se despertó luego de la solicitud del comité organizador de Tokio 2020 a la Asociación de Enfermería de Japón (JNA) para solicitar 500 enfermeros voluntarios para la competencia, despertando una ola de críticas sobre todo en redes sociales.

El hashtag ‘Enfermeros en contra de ser enviados a las Olimpiadas’ se volvió tendencia en Japón con más de 360,000 menciones, con frases como "los enfermeros no somos piezas desechables" o "los enfermeros estamos desesperados por proteger a nuestros pacientes", lanzados por profesionales y asociaciones sindicales.

De acuerdo con diversos reportes periodísticos, la organización de Tokio 2020 espera contar con 10,000 voluntarios de la salud durante la competencia, que comienza en 10 semanas.

Estos trabajadores no contarán con remuneración por sus servicios, sino simplemente con apoyos básicos como horarios flexibles y condiciones cómodas, así como un pago de ayudas financieras a los centros médicos que aporten a dicho personal, según el jefe de gabinete de Japón, Katsunobu Kato.

Además de estos voluntarios, el comité organizador de Tokio tiene planeado designar a cerca de 30 hospitales de Tokio y sus ciudades aledañas para albergar atletas y otros miembros de comités olímpicos nacionales que lleguen a requerir ayuda médica.

Estas peticiones han generado indignación nacional debido a que Japón vive su cuarta ola de contagios por covid-19, pues según reportes del propio ministerio de salud, a principios de mayo se alcanzó un total de 1,050 pacientes graves en el país, rebasando los 1,043 estimados a finales de enero.

“Si el evento en sí mismo tuviera que cambiar, sería en lo que respecta a los espectadores, eso podría reducir la preocupación de la gente sobre el sistema hospitalario", justificó Seiko Hashimoto, presidenta del comité organizador.

El jefe del gabinete japonés agregó: “Intentaremos tomar medidas de forma que no afecten al sistema médico local y para que al mismo tiempo el personal sanitario ayude a desarrollar unos Juegos de forma segura”.

Según reportes de la prensa japonesa, prefecturas principales como Osaka y Aichi viven una situación de desabasto de personal médico para tender al coronavirus e incluso han abandonado sus cargos debido a las duras condiciones, en las que se les exige trabajar en guardias nocturnas excesivas.

Protección a voluntarios

Aproximadamente 78,000 voluntarios tendrán otra responsabilidad: prevenir la propagación del coronavirus, tanto entre los participantes como entre ellos mismos. Para su protección, a los voluntarios se les ofrece un par de máscaras de tela, una botella de desinfectante y mantras sobre el distanciamiento social.

A menos que califiquen para la vacunación de acuerdo a las edades que se manejan en Japón, no serán inoculados contra el coronavirus.

"No sé cómo vamos a poder hacer esto. No nos ha dicho exactamente qué harán para mantenernos a salvo", dijo a The New York Times Akiko Kariya, de 40 años, asistente legal en Tokio que se inscribió para ser voluntaria como intérprete.

Un folleto distribuido a los voluntarios les aconseja que pidan a los visitantes que se coloquen al menos a un metro (un poco más de tres pies) de distancia. Durante los turnos, deben desinfectarse las manos con frecuencia. Si ofrece ayuda a alguien, debe evitar mirar directamente a la otra persona y nunca hablar sin una máscara. “El uso de mascarillas y el lavado de manos son muy básicos, pero hacerlo al máximo es lo más importante que podemos hacer”, dijo Natsuki Den, director senior de promoción de voluntarios del comité organizador de Tokio.

A pesar de que las encuestas a la población durante el último año han indicado una desaprobación de los Olímpicos, las filas de voluntarios sufrieron un impacto considerable cuando unos 1, 000 voluntarios renunciaron después de que el primer presidente del comité organizador de Tokio, Yoshiro Mori, hiciera comentarios sexistas.

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