En el primer gol de Bélgica, Romelu Lukaku deja en el piso a Héctor Moreno, el defensa mexicano que se barre a los pies del atacante, pero que no pudo quitarle el balón. El delantero dispara a la portería y aunque Guillermo Ochoa ataja, Eden Hazard empuja el balón para el primer tanto del partido.

Fue el gol número 21 que recibe la Selección Mexicana enfrentando a selecciones europeas de visitante, es decir, fuera del cobijo que le ofrecen los juegos amistosos en territorio nacional o los Estados Unidos. En los últimos 11 encuentros, en ninguno ha podido dejar su portería invicta y el promedio de goles recibido es de dos tantos por partido. Las giras europeas del Tri históricamente han sido una mala experiencia en cuanto a resultados.

“Mientras tengamos más partidos de este calibre, el futbolista mexicano y la Selección Nacional de México seguirá creciendo”, reflexionó Héctor Moreno, previo al último partido que disputará México en el 2017, ante Polonia, y que significa el partido número 53 en Europa ante selecciones nativas desde que en 1961 el combinado nacional recibió ocho goles de Inglaterra, en lo que significó la primera experiencia de visita en el viejo continente.

Después del empate 3-3 ante Bélgica, el equipo que dirige Juan Carlos Osorio busca terminar con saldo positivo en la primera mini gira por Europa. En el historial, de los 52 enfrentamientos ante selecciones europeas en partidos amistosos, la productividad de México apenas llega a 23.7%, salir del entorno latinoamericano, o del masivo apoyo de los mexicanos en Estados Unidos, además de enfrentar a combinados como Inglaterra, España, Francia, Holanda, ha resultado en una experiencia para tener roce internacional.

En 52 partidos amistosos de México contra selecciones europeos en Europa el balance es de ocho victorias, 14 empates y 30 derrotas. Es decir, México ha perdido la mitad de los encuentros en suelo europeo.

Las únicas victorias ya tienen varios años y fueron comparte de la preparación del Tricolor para los mundiales de 1970, y 1986. Los triunfos fueron ante: 2-0 ante Noruega (1969), 1-0 a Grecia (1971), 1-0 y 3-0 a Finlandia en (1978 y 1984, respectivamente), 2-0 sobre Hungría (1984), 6-0 a Estonia (1998), y las más recientes los triunfos sobre Italia en el 2010 (marcador 2-1) y a Holanda (3-2) después del Mundial de Brasil 2014.

De aquella época experimental, donde las derrotas eran una constante, desde el 2001 México registra una efectividad en partidos amistosos ante selecciones europeas ligeramente superior a la media historia, alcanzado 24.2% de productividad, y sólo ha perdido uno de los últimos cinco partidos en Europa ante rivales de la región.

Ante Polonia, la selección mexicana disputará su juego número 53 en Europa ante rivales de ese continente, con el objetivo de enfrentar a la élite y competir ante los mejores rivales, fuera de la zona de confort de Latinoamérica.

Con cuatro bajas, México enfrentará a Polonia.

Javier Hernández, Edson Álvarez, Héctor Herrera y Giovani Dos Santos, no serán considerados para el partido amistoso ante Polonia, debido a lesiones. Sumada a la baja de Jesús Manuel Corona, de los 26 elementos convocados para la gira europea, sólo 21 afrontarán el último duelo del año para México.

“Dos cualidades de nuestro equipo es tener el coraje moral de jugar a nuestras probabilidades, a ser un equipo protagonista, que busque el arco contrario, que trate bien la pelota, que haya muy buena circulación y de esa manera poder penetrar y tener transiciones rápidas a través de precisión o en velocidad por las características propias de nuestros jugadores”, señaló Juan Carlos Osorio como plan de juego ante los polacos.

En tanto, Héctor Moreno destacó los beneficios de enfrentarse ante las selecciones 5 y 6 del ranking de la FIFA, como un reto para crecer el nivel del futbol mexicano. “No sólo para mí, para toda la Selección Nacional de México este tipo de partidos deseamos siempre poder jugarlos, son muy importantes porque nos exigen un tipo de futbol que desafortunadamente no tenemos cotidianamente”, sentenció.