La selección mexicana femenil comenzará su gira veraniega ante Japón, un rival de élite con juego ordenado, contundente, sólido a la ofensiva y cuyas jugadoras conocen bien su rol, una prueba en la que las tricolores buscarán adquirir herramientas para el establecimiento de su estilo y para que, cuando lleguen los partidos oficiales, puedan hacerle frente a cualquier rival.

“Necesitamos que de verdad sepamos lo que vamos a buscar en cada zona, cuando tenemos el balón y cuando lo perdemos, (las jugadoras) cada vez están entendiendo más los roles que buscamos de cada una, las asociaciones que necesitamos, cada vez se ven de mejor manera”, expresó la seleccionadora mexicana, Mónica Vergara.

Con Vergara, México se ha probado en dos enfrentamientos, contra Costa Rica y España. El Tri mostró mayores inconvenientes ante las europeas, siendo una de sus debilidades la definición.

UnderData, empresa especializada en fichajes de jugadores, registró que en estos dos encuentros la selección marcó 20 centros contra Costa Rica y cinco contra España y en ambos casos acertaron el 25%. Contra las ticas registraron 0.7 goles esperados, concretando tres tantos, mientras que contra España generaron 1.2 goles esperados y ninguno convertido.

La selección nipona, número 11 del ranking mundial, se encuentra en la última fase de su preparación rumbo a los Juegos Olímpicos, lo que presenta un escenario ideal para que las mexicanas, número 28 del ranking, fortalezcan un estilo de juego que aún no se termina de consolidar, dada la rotación que la directora técnica ha dado al equipo tanto en jugadoras como en variantes ofensivas.

México, que ha enfrentado al equipo asiático en sus diferentes categorías, espera un rival caracterizado por su orden táctico a la ofensiva y a la defensiva, con un nivel técnico de élite:

“Es un equipo que nunca pierde el orden, que siempre está muy identificado y es muy fiel a su estilo de juego. Le vamos a poder aprender que es un equipo que juega de la misma manera desde el segundo uno hasta el silbatazo final; que todas sus jugadoras conocen su función en cada uno de los puestos, donde su delantera puede jugar de defensa central sin ningún problema porque conocen la función de cada una de sus compañeras, me parece que eso es algo que podemos imitar”, explicó a este diario, Mónica Vergara.

UnderData encontró que en los últimos dos enfrentamientos de Japón, uno contra Paraguay y otro contra Panamá (Conmebol y Concacaf, respectivamente), las niponas han mostrado ser un equipo que permite pocas oportunidades de goles en contra, y por sus marcadores (7-0 en ambas ocasiones) también es un equipo contundente.

“Tienen 4.3 goles esperados en promedio por partido, es decir, tienen oportunidades cada partido y las meten. En defensa son muy ordenadas, registran 0.4 de goles esperados en contra, lo que significa que les llegan muy poco, el único equipo que les pudo anotar fue Estados Unidos, pero también le anotaron”, expresó Maye Reyna, analista experta en fútbol femenino en UnderData.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx