En los Juegos Olímpicos de Tokio, la edad promedio de las atletas de gimnasia rítmica es de 20.5 años; la mexicana Rut Castillo se encuentra diez años por encima. Lo que le ha permitido mantenerse a un alto nivel competitivo es su disciplina y sus bases sólidas en ballet.

“Siempre he tenido un equipo multidisciplinario fuerte y profesional, todos y cada uno han contribuido a que hoy, a mis 30 años, pueda seguir haciendo deporte a un nivel alto, pero considero que soy una persona disciplinada y responsable en todos los aspectos, no me gusta desvelarme, me gusta comer bien y siempre voy a mis sesiones de fisioterapia para atender la prevención de lesiones”, dijo Rut en entrevista con El Economista.

Su rival más joven en Tokio será la azerbaiyana de 16 años, Laman Alimuradova. Rut ha cuidado cada vez más sus cargas de entrenamiento junto a sus entrenadores y preparador físico, y sobre todo ha trabajado en entender esta dosificación: “Soy de pronto un poco intensa y me exijo mucho”. También atribuye su éxito a su formación en ballet.

“Una parte importante es que tuve una preparación desde chica con bases sólidas. Siempre tomé clases de ballet en mi carrera deportiva y eso para la gimnasia rítmica es super importante, porque además de que te da las bases técnicas, justamente funciona para prevenir lesiones”.

Además, destaca: “prepara al cuerpo para enfrentar todos esos movimientos que nos son nada fáciles y de posturas que no son naturalmente establecidas para un ser humano”.

Es el ballet y el acompañamiento multidisciplinario el que le ha permitido a Rut evitar las lesiones graves. Sólo ha padecido de fracturas por estrés que la han alejado entre mes y medio y tres meses de los entrenamientos.

Debido a la relación de la gimnasia rítmica con la danza y el ballet, ligados a las tradiciones europeas, es este continente el que domina la disciplina olímpica. Tanto en las pruebas individuales como en las de grupo, Rusia se ha llevado el oro en cinco ediciones consecutivas de los Juegos, desde Sídney 2000 hasta Río 2016. Otros países que regularmente ganan medallas son Bielorrusia y Ucrania.

La gimnasia rítmica comenzó a formar parte del programa olímpico en los Juegos de Los Ángeles 1984 y la competencia grupal se añadió en Atlanta 1996; únicamente ha contado con rama femenina. Desde entonces, la disciplina ha crecido en popularidad en todo el mundo. Rut marcó historia al convertirse en la primera mexicana en competir en esta modalidad de la gimnasia en una cita olímpica.

¿Cómo han cambiado los tabúes sobre el físico de las atletas en la gimnasia rítmica?

“Conforme han pasado los años y el código de puntuación de gimnasia, que cambia cada ciclo olímpico, las cosas ya no son como antes. Antes se decía que en gimnasia rítmica tenían que ser altas, muy flacas, con mucha flexibilidad. Hoy vemos a gimnastas que son chaparritas, sí son delgadas porque al final de cuentas es un deporte muy estético y mientras más delgado estés se van a ver más amplios los movimientos. Sin embargo, siento que ya no es como antes, tan estricto, cuando te dejaban comer poquito, hoy ya las cosas son muy diferentes y el talento y el trabajo hablan más que las condiciones físicas”.

Durante este tiempo, la atleta de 15 años de carrera se concentró en cumplir con su participación en Tokio. Los pasos posteriores en su carrera deportiva aún no están definidos, sin embargo, considerará factores como el aplazamiento de los Juegos Panamericanos de Santiago, a 2023, para decidir su siguiente paso en el deporte, que le ha permitido colgarse múltiples medallas en Juegos Centroamericanos y del Caribe y en campeonatos panamericanos.

“Ya pasando Tokio decidiré cuál es el siguiente paso, porque los Juegos Panamericanos se movieron hasta el 2023, entonces vamos a ver cómo se van dando las cosas para mí”.

fernanda.vazquez@eleconomista.mx