Rodolfo Pizarro es la apuesta más alta que han hecho clubes mexicanos por un jugador. La inversión que ha representando el mediocampista mexicano se traduce en 34.2 millones de dólares, resultado de su transferencia a Chivas y Monterrey. Tiene 24 años y el récord de las transferencias más costosas en la historia del futbol mexicano.

Es verdad que a nivel mundial, la inversión de Monterrey de 16.9 millones de dólares por Pizarro es la número 57 en esta temporada. Los fichajes millonarios de Mbappé (158 millones de dólares), Thomas Lemar (82 millones) o Riyad Mahrez (80 millones) hacen parecer que el monto que pagó Rayados es muy pequeño, pero Rodolfo es el único jugador de un club no europeo que está entre los 100 fichajes más costosos de la temporada. Su traspaso apenas fue de 234,000 dólares, más barato de lo que pagó Liverpool por Xherdan Shaqiri, el capitán y figura de la Selección suiza que participó recientemente en el Mundial de Rusia 2018.

¿Por qué Rayados pagó 2.6 veces más del valor de Pizarro por su traspaso desde Chivas?

“Internamente los clubes mexicanos colocan una cotización de mercado que se analiza en Europa y no lo pueden entender”, dice Gabriel Gerberoff, representante de jugadores argentinos en México.

Según Transfermarkt, Rodolfo Pizarro tiene un valor de 6.4 millones de dólares, no es siquiera el futbolista más valioso de la Liga MX. Su currículo incluye dos títulos de Liga, una Concachampions y una Copa MX, y quedó descartado para asistir a su primer Mundial en Rusia 2018.

Gabriel Gerberoff indica que intervienen muchas variables para darle valor a los futbolistas, incluso son diferentes las metodologías o acuerdos de un país a otro. Todo se resume a la esencia del capitalismo: la oferta y la demanda.

“Si no existiera un equipo que pagara esa cantidad a Chivas, no tendría ese valor de mercado, pero como hay alguien dispuesto a pagar eso, sí los vale Rodolfo”, agrega el representante de futbolistas.

Lo mismo señala Gerardo Olvera, representante de futbolistas en México, que considera que el valor del jugador se construye “a través de un historial de rendimiento. Son una marca registrada que va adquiriendo valor por sí sola”, señaló.

Tampoco es un secreto que la Liga MX se asuma como un torneo importador de jugadores. En los últimos siete torneos cortos la inversión en fichajes se traduce en 426 millones de dólares, que coloca al certamen mexicano como el que mayor inversión en jugadores realiza en todo el continente. Es junto a China, los únicos dos torneos no europeos que más invierten en jugadores de las 12 ligas que más gastan en traspasos en el mundo.

Gerberoff, comentarista de Marca Claro, detalla que para determinar el valor de un jugador en México intervienen variables como a qué equipo pertenecen, la posición en el campo, la edad como un indicador para futuras transferencias y oportunidad de retorno de inversión y si el futbolista tiene pasaporte europeo se convierte más atractivo para el mercado de esa región.  También influyen momentos históricos o políticas deportivas de los clubes, por ejemplo: cuando la Liga MX tenía cupo para cinco extranjeros, los jugadores mexicanos podían negociar mejores contratos y transferencias, con lo que comenzó un aumento en el precio  por los mexicanos, pero al abrirse el cupo a futbolistas extranjeros en el torneo, “la alternativa para poder equilibrar esa inflación fue traer a jugadores extranjeros que costaban más baratos”, por lo que el jugador mexicano terminaba aceptando las ofertas que les presentaban los directivos.

En opinión de Gerardo Olvera, la realidad económica del futbol mexicano permite que los clubes compren jugadores por 4 o 5 millones de dólares, “antes eso no era posible. Se han hecho transferencias millonarias, de más de 10 millones de dólares, en el mercado interno”.

Aunque el precio por los traspasos de jugadores se ha incrementado por decisiones de los clubes, todavía no es posible traer a jugadores europeos con el mismo monto de inversión que, por ejemplo, costó Pizarro.

“Un jugador en Europa que vale lo que Rodolfo, también cobra más que el jugador de Monterrey”, dice Gabriel Gerberoff.

Los clubes mexicanos no tienen una estrategia comercial adecuada para la venta de jugadores mexicanos. Un ejemplo es Jesús Gallardo, que después de su participación en el Mundial de Rusia llamó la atención de clubes europeos, pero justo semanas antes de viajar a la Copa del Mundo, Monterrey cerró su traspaso.

“El pensamiento de los clubes mexicanos es por qué voy a venderlo por menos a Europa si me dan más dinero en México”, indica Gabriel Gerberoff.

“Cualquier equipo europeo paga si comprueba que el jugador mexicano anduvo bien, porque los 20 millones valen para el equipo europeo jugando allá, no por lo que hace en la Liga mexicana”.