La venta de Erick Gutiérrez al PSV es el último ejemplo de cómo opera la maquinaria de venta de jugadores del Pachuca.

Lo detectaron cuando tenía 12 años en Los Mochis, en una Olimpiada Estatal. Lo integraron a sus fuerzas básicas dos años más tarde, jugó en todas sus categorías formativas y lo ascendieron al primer equipo. Después de nueve años en el club lo vendieron por 9.3 millones de dólares al cuadro holandés, que significó la quinta venta más cara —empatada con la de Hirving Lozano, también al PSV— de la historia de los Tuzos.

Gutiérrez fue la venta 338 del Pachuca en los últimos 10 años, por las que han recaudado —según cifras del portal Transfermarkt— 95.5 millones de dólares. Ningún equipo en la Liga MX ha vendido tantos futbolistas y ha recaudado tanto dinero como los Tuzos en ese tiempo.

“Buena parte de que hayan vendido tantos jugadores se debe a las visorías que hizo Pachuca hace más de 10 años, en las que fui el coordinador. Andrés Fassi —vicepresidente del club— me encomendó detectar a futbolistas a partir de la categoría Sub-12, de la que nunca se había hecho en el futbol mexicano, hasta la 19. Las hicimos y así llegaron muchísimos futbolistas al club. Quizá fue la visoría más grande en la historia del balompié nacional”, dice Ángel Coca González.

Héctor Herrera, Hirving Lozano, Emmanuel García, Antonio Figueroa, Rodolfo Pizarro, Víctor Guzmán y el mismo Gutiérrez fueron algunos de los jóvenes que detectó González y el resto de sus colaboradores.

Éstos y otros de sus canteranos son por los que Pachuca ha ingresado más dinero. Cuatro de sus seis ventas más costosas de su historia fueron por elementos que el club formó. Estos futbolistas fueron: Pizarro, Herrera, Gutiérrez y Lozano.

Por los cuatro juntos recibió 48.6 millones de dólares, según cifras del portal antes citado.

El modelo de negocio se completa con la compra de jugadores, mayoritariamente no formados en México (extranjeros o naturalizados), a bajo costo y posteriormente vendidos a más del doble del valor por el que lo adquirieron, como fue el caso del ecuatoriano Enner Valencia, quien es la venta más cara en la historia del club.

Los Tuzos lo adquirieron del Emelec en la temporada 2013-14 por 3.8 millones dólares y lo vendieron al West Ham por 17.5. Otro ejemplo es el de Jürgen Damm, quien fue comprado por 466,000 dólares a Tecos y transferido por 10.3 mdd a Tigres.

Pachuca también porta el diploma como el club mexicano que mejor vende en los últimos 10 años, es decir, el que cuenta con el mejor balance entre compra-venta de futbolistas.

En ese tiempo invirtió 51.4 millones de dólares por la compra de 340 futbolistas y, con la venta de 338 de ellos, recuperó su inversión y ganó 43.4 mdd. En ese departamento superó también a Santos Laguna (31) y Pumas (27.4), quienes se encuentran en segundo y tercer lugar, respectivamente.