St. Louis contará con un equipo de la Major League Soccer (MLS). La competición anunció que la franquicia debutará en el 2022, después de que el grupo inversor abonara 200 millones de dólares para adquirir una plaza en el torneo.

Será la primera franquicia controlada por directivas, bajo el liderazgo de Carolyn Kindle, presidenta de Enterprise Holdings. Además, entre los accionistas están seis mujeres de la familia Taylor; el presidente ejecutivo de Enterprise Holdings, Andy Taylor, y el consejero delegado de World Wide Technology, Jim Kavanaugh.

“Hemos recorrido un gran camino desde que nuestro grupo propuso, en octubre pasado, la creación de la franquicia. Sin embargo, ahora el sentimiento es increíble y podemos decir que por primera vez en la historia de la MLS hay un equipo como St. Louis, cuyo dueño mayoritario está compuesto por mujeres”, aseguró Carolyn Kindle Betz.

Además del pago de la franquicia, los empresarios buscarán la construcción de un nuevo estadio de futbol de 22,500 espectadores, que tendrá mayoritariamente inversión privada  y se ubicará en el distrito de Downtown West.

“St. Louis es una ciudad con una rica tradición futbolística, y es un mercado que hemos considerado desde el inicio de la Liga.

“La Liga se fortalece con la incorporación de aficionados del futbol profundamente dedicados de la ciudad, con un grupo de propietarios comprometido e innovador, dirigido por Carolyn Kindle Betz, la familia Taylor y Jim Kavanaugh”, dijo el comisionado de la MLS, Don Garber.

Durante los próximos meses, se iniciará el proceso para elegir el nombre, el logotipo y los colores del equipo.

St. Louis se suma al Inter de Miami como los próximos equipos de la MLS, a espera de lo que ocurra con Charlotte y Las Vegas, quienes también están interesados en sumar sus clubes al máximo circuito del balompié estadounidense. La idea del campeonato es poder llegar en un futuro cercano a contar con 30 franquicias y en ese momento detener la expansión.

Hace ocho años, el costo para adquirir un equipo a la MLS tenía un valor de 100 millones de dólares, y en menos de una década eso se ha duplicado.