Los Juegos Paralímpicos de Invierno están destinados para ser dominados por países europeos básicamente. Contrario con lo que sucede con la justa olímpica invernal para atletas convencionales, los atletas europeos paralímpicos de naciones como Alemania y Noruega, no han permitido que otras naciones como Canadá y Estados Unidos, que sí han figurado más en los olímpicos convencionales se lleven la justa paralímpica.

De acuerdo con un recuento realizado por El Economista, en las últimas cinco ediciones de los paralímpicos Alemania y Noruega han dominado en un par de ocasiones el medallero, mientras que Rusia se impuso en Turín 2006.

En Vancouver 2010, Canadá, país sede del evento, quedó ubicado en la cima del medallero en la justa convencional, mientras que en los paralímpicos apenas logró ubicarse tercero de la tabla de preseas, la cual dominó Alemania, país que en los convencionales ocupó el segundo sitio.

No obstante, en 1992, en la edición de Albertville, los paralímpicos invernales fueron dominados por Estados Unidos, y desde 1980 es el único país no europeo que se ha impuesto en el medallero en una justa no convencional.

De 1980 a la fecha, los noruegos son los que más veces han conquistado el medallero paralímpico. En la edición de Gelio 1980, se impusieron a naciones como Finlandia y Austria, en Innsbruck 1988 volvieron a dominar, mientras que en Lillehammer 1994 y Nagano 1998 no dejaron dudas de su supremacía en el deporte paralímpico, aunque esa fue la última vez que Noruega logró ganar los Juegos.

Entonces llegó el turno de los alemanes, quienes se llevaron las ediciones de Salt Lake City 2002 y Vancouver 2010, dejando sólo Turín 2006 para los rusos, que entonces sumaron un total de 33 medallas 13 oros, 13 platas y siete bronces.

En tanto, en los JO convencionales, la situación está un poco más repartida, pues en los últimos cinco juegos Alemania se ha impuesto en dos ediciones, mientras que Noruega, Rusia y Canadá, sede del evento en el 2010 se quedaron con la cima del medallero en sólo una ocasión cada uno.

Y, del mismo modo que en los Paralímpicos, en los Juegos convencionales sólo en una ocasión desde 1980, una nación no europea se coronó en la justa. Eso ocurrió en la edición pasada en Vancouver, donde Canadá, país anfitrión, fue campeón del evento.

Mientras que la entonces Unión Soviética se adjudicó la justa en 1980 y 1988, luego Rusia se impuso en 1994 y recientemente en sus juegos en Sochi, por su parte Alemania se ha llevado, desde 1980, cuatro veces la corona de los Juegos Olímpicos invernales, siendo la última la de Turín 2006, dejando sólo a Noruega llevarse el evento de Salt Lake City en el 2002.

cristina.sanchez@eleconomista.mx