Un calor sofocante y sospechas de corrupción en la atribución de la sede: Qatar se examina desde hoy en el Mundial de Atletismo.

La temperatura de Doha estos días alcanza 40 grados centígrados por el día, con tasas de humedad de 85%, lo que hace que la práctica del atletismo se convierta en una tarea casi sobrehumana.

Qatar renovó su estadio Khalifa (inaugurado en 1976) e instaló allí un sistema de refrigeración, ya probado en las reuniones de la Diamond League, pese a que el recinto está semiabierto.Un sistema de generar frío en el interior del estadio ha ganado críticas por cuestiones medioambientales, aunque los organizadores aseguran que consume 40% menos que los sistemas tradicionales de este tipo.

Para las pruebas de maratón 20 y 50 kilómetros se decidió la disputa a partir de la medianoche local y a orillas del mar, en el paseo de La Corniche, cuando la temperatura baja a unos 30 grados centígrados.

Sospechas de corrupción

La justicia francesa investiga sospechas de corrupción relacionadas con las candidaturas de Qatar para acoger el Mundial del 2017, finalmente atribuido a Londres, y luego al 2019, cuando Doha fue preferida sobre Eugene (Oregon).

Los jueces investigaban al principio únicamente un pacto de corrupción entre Rusia y la anterior cúpula de la Federación Internacional de Atletismo (IAAF), especialmente su expresidente Lamine Diack, para esclarecer casos de dopaje. Pero el asunto derivó a las sospechas sobre la atribución de los Juegos Olímpicos del 2016 a Río de Janeiro y los del 2020 a Tokio, además de las sedes del Mundial de Atletismo. Destacaron las acusaciones de varias figuras del mundo deportivo, entre ellos el qatarí Nasser al Khelaifi, presidente del club de futbol París Saint-Germain.

Los jueces estudian dos pagos de 3.5 millones de dólares en el 2011 por parte de la empresa Oryx Qatar Sports Investment, dirigida por Khalid al Khelaifi, hermano de Nasser, en beneficio de una empresa de marketing deportivo dirigida por Papa Massata Diack, hijo del expresidente de la IAAF. El presidente del PSG y de la cadena BeIn Sports niega cualquier malversación.

Lenta venta de entradas

En abril, los campeonatos de Asia de atletismo se disputaron en Doha casi sin público. Y para los 10 días de competición en el estadio Khalifa en este Mundial también podría haber poca gente en la grada.

El diario The Guardian indica que únicamente se vendieron 50,000 entradas para el conjunto de los 10 días, para un estadio con capacidad para 46,000 personas.

Las entradas “se venden bien”, aseguran por su parte los organizadores, que esperan que la presencia de extranjeros, especialmente estadounidenses y kenianos, ayude a dar un impulso en esta cuestión.