Ricardo Ferretti ya es una escuela. Hablamos de orden y efectividad. Nada que ver con el lavolpismo ni con el lapuentismo, es mucho más precavido y el dato siempre predominará por encima de la estética. De esa misma corriente es Guillermo Vázquez Jr, quizá su alumno más avanzado. Ambos han sido campeones, ambos son precavidos, ambos optan por el resultado que por ser recordados. Si de eso se trata, ellos son los número uno.

Tigres es una de las 15 plantillas con mayor valor en todo el continente americano y Pumas fue líder del campeonato. Ninguno de ellos explota lo que presume. En ocasiones, el hombre debilucho abofetea al musculoso. Tigres y Pumas lo permiten, pero no les interesa porque lo primordial para ellos es el resultado final. ¿Qué les puedes reprochar si ambos han sido campeones?

Desde que el futbol empezó a ser un negocio a cantidades industriales se convirtió en datos, músculo, trofeos y la imaginación quedó para un buen poema, una frase de Valdano o Villoro y alguna jugada en el Play Station. Afortunadamente, en el mundo hay tipos como Messi o en nuestra liga Fidel Martínez, Ismael Sosa, Jürgen Damm o André Pierre Gignac, que siempre hacen una jugada volcánica para hacernos olvidar que son dirigidos por personajes que encajarían en cualquier dictadura o en un laboratorio, donde todo tiene una razón de ser.

Ricardo Ferretti y Guillermo Vázquez seguro que nos regalarán una final con un IQ bastante alto para quienes estudian de táctica, pero para los que buscan las emociones fuertes apenas si aparecerán algunas pinceladas, a veces suficientes para pensar que el partido ha sido lo suficientemente bueno para no criticarlo demasiado. Pero no perdamos de vista que antes que otra cosa, tanto Pumas como Tigres buscarán controlar al rival, adormilarlo y luego dar el mazazo final.

Pumas tiene más de un mes que dejó de jugar como el líder que es, para ser un conjunto más atado, con mayores precauciones (que casi le cuestan en las dos series anteriores la eliminación) y Tigres, con una de las plantillas más caras de toda la región, sufre en ocasiones o se ve superado no porque en calidad le superen, sino porque el equipo cede la iniciativa y al final eso termina por pesarle.

¿Futbol científico? Quizá no sea para tanto, pero sí será una final donde los dos entrenadores con la misma filosofía buscarán amarrar el resultado a como dé lugar. Los dos técnicos son trabajadores, de resultados, generalmente son protagonistas y también de los menos que piensan en cómo los perciban los aficionados.

¿Se imagina usted la capacidad de Ferretti y Memo Vázquez Jr en pro del espectáculo en la cancha?... Me imagino un coctel suculento, sensacional. Si todos los conocimientos estuvieran a favor del aficionado quien paga por estar ahí seguro que la final que veremos esta semana podría ser memorable. Pero no. No hay que hacernos ilusiones.

Por ahora lo memorable no ha sido tomado por la industria como algo realmente rentable en el futbol. Lo que han hecho Maradona o Pelé en el futbol no ha sido redituable económicamente, como Cristiano Ronaldo o Gareth Bale, en realidad dos futbolistas medianos comparados con esos monstruos. Pero el portugués y el galés han vendido más playeras, más teléfonos móviles o ropa deportiva que los dos mejores de todos los tiempos. Por ello mientras ser memorable no sea redituable en las finanzas, técnicos como Ferretti y Memo Vázquez serán los más requeridos.

La liguilla produce dos campeones y eso provoca que el mejor lo sea cada seis meses, con la justificación de que eso hace más espectacular el torneo. Pero los fans también tienen su responsabilidad, dicen que el torneo es regular o malo (Segunda Encuesta de Calidad de la Liga MX), pero siguen consumiendo playeras o festejan a su equipo después de ser humillado y defendiendo un gol contra nueve jugadores. Pero así es el futbol eso dicen impredecible... ilógico, irracional.