El holandés Arjen Robben se mostró aliviado este viernes tras jugar 20 minutos en el último partido de la fase de grupos de su selección, en el Mundial de Sudáfrica, ante Camerún (2-1, victoria de 'Oranje'), confirmando su recuperación tras una reciente lesión.

El jugador del Bayern Múnich se lesionó en un partido de preparación para la cita planetaria, contra Hungría, y su presencia en Sudáfrica fue algo incierto, pues no se sabía si podría recuperarse a tiempo para formar parte del engranaje de la 'Naranja Mecánica'.

Pero después de un tratamiento intensivo, el jueves, ante Camerún, se ganó las reverencias sudafricanas ayudando a que Holanda tuviera un recorrido perfecto al término de la fase de grupos, pues ganó sus tres encuentros de la llave E.

"Estoy muy, muy contento", dijo en declaraciones a la página de Internet de la FIFA. "Creo que saben que tuve que trabajar duro para esto, por lo que estar aquí fue muy especial para mí", agregó.

"Fue una gran experiencia y un placer participar en el Mundial. Me sentí plenamente recuperado y preparado para jugar ese partido y, fuera en el campo, me sentí bien de mi lesión. Estoy listo para seguir jugando más adelante", apuntó, aludiendo al choque de octavos de final.

Holanda, que fue primera del Grupo E, se medirá a Eslovaquia, clasificada en segunda posición de la llave F tras batir el jueves 3-2 a Italia, el lunes en Durban.

Por si había dudas sobre la recuperación de Robben, el delantero tuvo una decisiva actuación ante Camerún, pues facilitó el gol de la victoria de los holandeses.

Tras un disparo suyo que se estrelló en el palo el balón cayó en los pies de Klaas-Jan Huntelaar, que marcó sin la oposición del arquero africano.

"Fue una pena que no entrara", estimó sobre su oportunidad. "Pero, honestamente, estoy feliz por haber jugado un papel importante ayudando en el gol de la victoria", concluyó.